NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Un abrazo.
A veces, tan sólo un abrazo.
Una palmada en el hombro,
un apretón fuerte.
Un dedo que borre la lágrima
del rostro cuando nace.
Un suspiro que sea cómplice
aunque no haya qué decir.
Una presencia, tan sólo,
que el silencio la haga fuerte.
Una mano adelante
que a levantarte te concentre.
Un "te quiero", un "perdón"
de sanarte un poco tienen don.
Un sencillamente "aquí estoy"
suelen ser el asa de la salvación.
Porque cuando el corazón duele,
cuando el alma agoniza,
no hay magia o nodriza
que cambie la suerte.
Sólo el tiempo cura,
adiestra y reprende,
pero si estas conmigo
amigo, pronto será diferente.