Diego Lewi
Poeta adicto al portal
Érase una vez un hombre
que contaba sólo con su nombre
que su ego era tan enorme
que hasta parecía ser deforme
Su apetito era voraz
su lengua era locuaz
su actuar era veraz
su porfía era tenaz
Lo que él quería lo lograba
y para lograrlo no le importaba
a quien hería o dañaba
sólo en su bien, pensaba
Solo se vio un día
nada de nada comprendía
algo que explicara pretendía
del porqué, amigos tener no podía
En forma dura le tocó entender
que la amistad se puede perder
a cuidarla tiene que aprender
sino solo, se tendrá que defender
Un amigo de amistad sincera
todos tenerlo ojalá pudieran
y cuidarlo muy bien debieran
que amigos de verdad, hay pocos en la tierra
FIN
que contaba sólo con su nombre
que su ego era tan enorme
que hasta parecía ser deforme
Su apetito era voraz
su lengua era locuaz
su actuar era veraz
su porfía era tenaz
Lo que él quería lo lograba
y para lograrlo no le importaba
a quien hería o dañaba
sólo en su bien, pensaba
Solo se vio un día
nada de nada comprendía
algo que explicara pretendía
del porqué, amigos tener no podía
En forma dura le tocó entender
que la amistad se puede perder
a cuidarla tiene que aprender
sino solo, se tendrá que defender
Un amigo de amistad sincera
todos tenerlo ojalá pudieran
y cuidarlo muy bien debieran
que amigos de verdad, hay pocos en la tierra
FIN