licprof
Poeta fiel al portal
La mentira, no sè què pueda ser el amor, no tengo la menor idea, la màs pàlida idea, la idea màs pàlida.
Si alguna vez lo supe, o creì saberlo, ni siquiera lo recuerdo.
Recuerdo sì el amor de los padres, los abuelos, amigos, resto de la familia, perros incluso, doberman para màs datos, negro, un negro brilloso, como de terciopelo.
Un negro elèctrico.
Que me miraba de una forma apasionada, abrìa la puerta de mi dormitorio o habitaciòn o incluso pieza con sus patas y con las mismas me golpeaba, yo levantaba la sàbana y la frazada durante el invierno y la perra subìa a dormir, congomi.
Y me gustaba porque esa eterna detective e investigadora con su lengua y siempre mojada narizota estaba calentita y era invierno y me sacaba todo el frìo.
Era super amorosa esa perrita linda, esa loca divina, de nombre Sami.
Para màs (o menos) datos.
Si alguna vez lo supe, o creì saberlo, ni siquiera lo recuerdo.
Recuerdo sì el amor de los padres, los abuelos, amigos, resto de la familia, perros incluso, doberman para màs datos, negro, un negro brilloso, como de terciopelo.
Un negro elèctrico.
Que me miraba de una forma apasionada, abrìa la puerta de mi dormitorio o habitaciòn o incluso pieza con sus patas y con las mismas me golpeaba, yo levantaba la sàbana y la frazada durante el invierno y la perra subìa a dormir, congomi.
Y me gustaba porque esa eterna detective e investigadora con su lengua y siempre mojada narizota estaba calentita y era invierno y me sacaba todo el frìo.
Era super amorosa esa perrita linda, esa loca divina, de nombre Sami.
Para màs (o menos) datos.