Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quita de tus pupilas el soberbio desprecio
ese haz de luz nunca da frutos al viento.
Ruego a tu confuso interior no acreciente
el extravío mudo de los mundos ciegos.
Puedo acercarme a ti con dolor transido
y si muero de amor muero sin miedo.
Venas cortadas discurren los recuerdos,
ávido, traslúcido va mi paso reanimado.
Y si en algún instante sufriese tu rechazo,
rezagadas sombras sufrirán atribuladas,
en la entereza de este amor hallas la prueba
que soporta la vil punzada de cien espinas;
ya nada puede herir mi alma trascendida
pues vencida la muerte solo tú iluminas.
ese haz de luz nunca da frutos al viento.
Ruego a tu confuso interior no acreciente
el extravío mudo de los mundos ciegos.
Puedo acercarme a ti con dolor transido
y si muero de amor muero sin miedo.
Venas cortadas discurren los recuerdos,
ávido, traslúcido va mi paso reanimado.
Y si en algún instante sufriese tu rechazo,
rezagadas sombras sufrirán atribuladas,
en la entereza de este amor hallas la prueba
que soporta la vil punzada de cien espinas;
ya nada puede herir mi alma trascendida
pues vencida la muerte solo tú iluminas.
Última edición: