MiguelEsteban
ÚNICO
Amanecer dorado,
nuestras flores abriendo
al albor nacarado.
En este sueño de amor cumplido
estas ilusiones nacientes
laten en verso.
Dulce y risueña mi dama
de mirada traviesa,
mi hadita danzarina
vestida de hojitas.
Esperando la primavera
y su caricia.
Yo quién pintó el cielo
de las flores del valle a su amada.
En este canto pido la eternidad
en su mirada.
Cada sueño astral que la acaricio,
como saber mi esencia
de otra realidad.
Pasado de alma que encuentro
en cada paz que mi mente dibuja
la naturaleza espléndida y amanecida.
Por tus pupilas mi dicha,
voz de alma descrita.
Sentimientos ardiendo en fuego
a cada noche que te encuentro.
Como dibujar tu aliento
y dar gracias al firmamento.
Mas el tiempo no hizo mella
en esta inocencia,
que confía y te crea reina de mi reino.
En este bosque de ilusiones y sueños
cabalgo mi destino sin miedo,
hasta conquistar lo que siento,
hasta colmar de amor el cielo.
La ternura viene seguida de tus latidos.
En esta tierra verán mis flores de ilusión
brotar en magia la ternura.
Esta pasión de encontrarte en cada letra,
tu idioma de corazón
encerrado en mi corazón.
En alas de tu amor
me desprendo de años de dolor
sin encontrar bondad
por la que luchar.
Únicamente aliviado
cuando entre naturaleza me encuentro
y veo en cada planta una vida en color.
Esta pasión jamás se desvaneció
imposible escribir al dolor,
cuando mi ser has llenado de amor.
Vuela mi esencia
hasta encontrarme en tus brazos mi doncella.
Brillo y destello de tu mirada traviesa
que mi corazón atraviesa.
Cantando a la luna azul de invierno mi promesa.
En el castillo de los recuerdos
treparon las enredaderas
para tapar todo dolor.
Hoy me visto de tus caricias
mi hada risueña,
mi bendición de alma, mi eterna enamorada.
Dulce tu sonrisa y este beso de sentimiento
jamás saldrá de mi aliento.
Siempre pase lo que pase, contigo me quedo
protectora de mi latido,
amante ferviente en mi nido.
Vine por tu beso
me llené de tu amor eterno.
El Castellano y Leannan-Sidhe