Dimitar
Poeta recién llegado
Abro los ojos
alzo la vista
lo primero que veo
es tu dulce sonrisa.
Tus ojos se iluminan
se sonrojan tus mejillas
los últimos rayos de Sol
deslumbran mis pupilas.
Los girasoles cansados
bajan la mirada
se despiden del Sol
hasta la próxima mañana.
Deslizo mi mano
acariciándote el pelo
brillante y rizado
se enreda entre mis dedos.
Te acercas tímidamente
acaricias mi rostro,
me susurras tenuemente
«Bésame».
Nuestras miradas
se cruzan de nuevo
anonadado
me inclino hacia ti.
Tras unos instantes
nuestros labios se encontraron,
el mundo desapareció
estábamos solos
tú y yo.
El viento marcaba el compás
la Luna iluminaba el escenario
nosotros bailamos
nuestro último baile.
alzo la vista
lo primero que veo
es tu dulce sonrisa.
Tus ojos se iluminan
se sonrojan tus mejillas
los últimos rayos de Sol
deslumbran mis pupilas.
Los girasoles cansados
bajan la mirada
se despiden del Sol
hasta la próxima mañana.
Deslizo mi mano
acariciándote el pelo
brillante y rizado
se enreda entre mis dedos.
Te acercas tímidamente
acaricias mi rostro,
me susurras tenuemente
«Bésame».
Nuestras miradas
se cruzan de nuevo
anonadado
me inclino hacia ti.
Tras unos instantes
nuestros labios se encontraron,
el mundo desapareció
estábamos solos
tú y yo.
El viento marcaba el compás
la Luna iluminaba el escenario
nosotros bailamos
nuestro último baile.
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