scfranklin
Poeta recién llegado
AMOR DIAMANTINO
Un arrullo sedante que calma y
abriga una vida de efímera existencia.
Una voz subliminal que llena y engaña
de alegría todas tus soledades y tristezas.
Unas manos de pétalo que acarician tu
llanto sin medida y sin espera, ¡Una vida entera!
Un beso dulce que se graba en tu inconsciente
esperando ser multiplicado y devuelto con esmero.
Un abrazo tan grande como el cielo
que entrega en su regazo un sin fin de estrellas.
Una compañía que nos brinda protección
bendita de noche y de día. ¡Solo estoy sin ella!
Dichoso mi alma al sentir que cargo en mis ojos
su mirada, en mi boca su palabra y en mis
pensamientos todos sus anhelos.
Como no escribirle a la mujer que llora por mí,
que hace suyo mis alegrías, la única que me lleva en su
memoria todo instante, para ella soy perfección y motivo.
El único ser humano capaz de entregarme todo,
¡su vida!, solo a cambio de una sonrisa,
de un te amo, solo a cambio de mi recuerdo.
¡Madre, gracias por darme la vida entera!
Madre, madre…
Un arrullo sedante que calma y
abriga una vida de efímera existencia.
Una voz subliminal que llena y engaña
de alegría todas tus soledades y tristezas.
Unas manos de pétalo que acarician tu
llanto sin medida y sin espera, ¡Una vida entera!
Un beso dulce que se graba en tu inconsciente
esperando ser multiplicado y devuelto con esmero.
Un abrazo tan grande como el cielo
que entrega en su regazo un sin fin de estrellas.
Una compañía que nos brinda protección
bendita de noche y de día. ¡Solo estoy sin ella!
Dichoso mi alma al sentir que cargo en mis ojos
su mirada, en mi boca su palabra y en mis
pensamientos todos sus anhelos.
Como no escribirle a la mujer que llora por mí,
que hace suyo mis alegrías, la única que me lleva en su
memoria todo instante, para ella soy perfección y motivo.
El único ser humano capaz de entregarme todo,
¡su vida!, solo a cambio de una sonrisa,
de un te amo, solo a cambio de mi recuerdo.
¡Madre, gracias por darme la vida entera!
Madre, madre…
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