Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como buen morador de lo umbrío, interno
y externo, amo los días grises; porque el sol,
hace que hasta los parias rechacen amparo.
Su luz, desguarnece los lechos de caricias
y los rehace desganados, indiferentes.
Insensibles igual que el desamor.
El sol, cual racha de suerte, independiza besos,
y por independientes, arrogantes éstos,
desechando ternuras, ufanos, levitan
desprovistos de toda clemencia pasional
y ahítos de sol, ensayan lo promiscuo y olvidan.
Amor, amaina la tormenta. Mejor te quedas, ¿sí?
No quisiera perderte de un lustre a la sazón.
y externo, amo los días grises; porque el sol,
hace que hasta los parias rechacen amparo.
Su luz, desguarnece los lechos de caricias
y los rehace desganados, indiferentes.
Insensibles igual que el desamor.
El sol, cual racha de suerte, independiza besos,
y por independientes, arrogantes éstos,
desechando ternuras, ufanos, levitan
desprovistos de toda clemencia pasional
y ahítos de sol, ensayan lo promiscuo y olvidan.
Amor, amaina la tormenta. Mejor te quedas, ¿sí?
No quisiera perderte de un lustre a la sazón.
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