Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Qué haces ahí abandonada a la intemperie de tu suerte
sin otro horizonte y destino que buscarte un pasar?
Le pregunto al tiempo le pregunto al aire
qué haces ahí solitaria piedra en medio del mar?
Simulas al descanso de un enclave celestial
mas sólo tu sabes lo que supone el revés del despertar
entre tu santa paciencia esculpiendo un tal vez
y esas aguas frías monótonas siempre igual.
Qué haces ahí convertida en piedra sumisa mujer del amar
porqué te empeñas por el devenir de los demás?
Qué hago yo al otear a la distancia tu constante salpicar
bañar y asolear mis aprehensiones o admirar tu tenacidad?
Qué hago yo al observar que tu voz no consigue el habla
empalada y sumergida en esas aguas de cristal?
Me apiado callo y cuestiono en el refregar de tu ir y venir
asumo el que nada te doblega menos sabes exigir.
Qué haces ahí enmudeciendo tu alma lejos de mi?
sin otro horizonte y destino que buscarte un pasar?
Le pregunto al tiempo le pregunto al aire
qué haces ahí solitaria piedra en medio del mar?
Simulas al descanso de un enclave celestial
mas sólo tu sabes lo que supone el revés del despertar
entre tu santa paciencia esculpiendo un tal vez
y esas aguas frías monótonas siempre igual.
Qué haces ahí convertida en piedra sumisa mujer del amar
porqué te empeñas por el devenir de los demás?
Qué hago yo al otear a la distancia tu constante salpicar
bañar y asolear mis aprehensiones o admirar tu tenacidad?
Qué hago yo al observar que tu voz no consigue el habla
empalada y sumergida en esas aguas de cristal?
Me apiado callo y cuestiono en el refregar de tu ir y venir
asumo el que nada te doblega menos sabes exigir.
Qué haces ahí enmudeciendo tu alma lejos de mi?