Algo se mueve... pero nada miro.
Alguien me llama con amor eterno.
Y siento que me arranca del suspiro
la oscura cercania del infierno.
Eres tu, santa y bella madre mia,
bendiciendo a tu hijo cada noche
con racimos de llanto y de alegria,
sin emitir tu boca ni un reproche.
Hoy mi espiritu palpa tu presencia,
y en humilde recuerdo, da alabanza,
mi corazon postrado en reverencia.
Extiendo en versos el amor que alcanza
a dibujar mis besos en tu esencia,
y a describir mi amor en tu anoranza.
german g