Armas
Poeta recién llegado
AMOR ETERNO
Auguro la costumbre
de asomarse al abismo;
el duelo, la saliva amarga;
las discusiones en dos idiomas distintos
que se desconocen y después se callan.
La luz mortecina que se enreda
en las pupilas
las respuestas que navegan pero nunca encallan.
Un cigarro que consuela a media noche.
Vaticino mil tormentas compartidas;
la tirolesa del amor al odio;
los manoteos a nadie;
los objetos levitando;
las maletas hechas.
El adiós que se antepone al hola
es un caldo que hierve sazonando excusas;
este es el amor que pende
entre los corazones cercanos pero ajenos
que duermen juntos pero no se abrazan.
Son los anillos en el dedo medio.
Este es el amor enfermo pero eterno
que la muerte en duda, por temor no acaba.
Carlos H. Armas