Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amor Eterno
Cariño. Amor de otros tiempos,
amor de toda la vida.
Pasaba por aquí... y quise detenerme un instante,
a la sombra del pasado, a recordar
tantas cosas pasadas,
tantas cosas vividas,
imposibles de olvidar.
tú, nunca . ¡ Jamás !
te llegaste a imaginar entonces...
que yo llegara a quererte tanto...
que te amara con tanto amor y dulzura;
y que luego, en mi caminar sin ti,
te llevara en mi canto,
y me convirtiera en poeta,
no más por ti. por ti no más.
Mi corazón resultó ser más débil que el tuyo...
mi corazón, te atrapó para siempre,
si, eso es, amada mía...
Porque si para tí, te fue muy fácil decirme adiós,
- pienso a veces _,
para mí, aquel adiós significó el comienzo
de mi segunda vida,
en un mundo donde no ha existido los obstáculos
para que fuéramos... -y lo digo con orgullo - ,
para fuéramos felices, demasiado los dos,
donde hemos sido felices, demasiado los dos.
Ahora lo sabes, ahora que te encuentro,
ahora , después de tanto tiempo de llevarte por dentro,
porque no quería que te enteraras de mi gran secreto,...
por temor a que me pidieras, una vez más, que te olvidara.
Por eso...por esa sencilla razón,
por temor a perderte, no te dije nada,
y me lo guardé, callado...
para siempre, tu amor en el corazón.
Y dejé que la vida, con su carga de males,
siguiera su curso...sin que me hiriera, nunca más,
y en vez de sembrar el odio, sembré la paz.
Ahora que conoces mi gran secreto:
El que nunca he dejado quererte,
y que por años, quise decírtelo,
quiero que por nada del mundo,
lo des a conocer...
que nadie se entere, nadie más...
que nadie más se entere
si fuere posible
de mi loco querer por ti.
Y mucho menos, que de un amor imposible,
que me obsequió la adversidad,
depende hoy mi felicidad;
que quiero seguir amándote en silencio,
llevarte por siempre en el corazón,
y no olvidarte jamás.
Autor: Rogelio Miranda