Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
AMOR LIBERTARIO
Todos los raciocinios que nos unen y desvisten,
la oportunidad que evidencia el beso y desplaza el abrazo,
la sierpe que errante nos obsede y aprisiona a mansalva,
la crujiente lucha de nuestros cuerpos vaporosos.
Todos los exilios y promesas
esa lista de vocablos que predicen el pasado
y nos devuelve la manera de objetar la línea
que deslinda los aplausos.
Formas que alistan las presencias,
el auspicio del idioma que hablamos mientras callamos
para luego seguir siendo fuego,
hervor de tierra que desbanda la desnudez en nuestros ojos
y más hondo nuestros labios.
A cambio del desenfreno
de la pocilga de luz que alquilamos
para esconder nuestro secreto
para no tener que confesarnos
los miedos instantáneos
los reprimidos deseos no soñados
Todo aquello que hoy atándonos
al unirnos
nos va dejando libres
cada vez más esclavos
sin cadenas, ni grilletes.
Todos los raciocinios que nos unen y desvisten,
la oportunidad que evidencia el beso y desplaza el abrazo,
la sierpe que errante nos obsede y aprisiona a mansalva,
la crujiente lucha de nuestros cuerpos vaporosos.
Todos los exilios y promesas
esa lista de vocablos que predicen el pasado
y nos devuelve la manera de objetar la línea
que deslinda los aplausos.
Formas que alistan las presencias,
el auspicio del idioma que hablamos mientras callamos
para luego seguir siendo fuego,
hervor de tierra que desbanda la desnudez en nuestros ojos
y más hondo nuestros labios.
A cambio del desenfreno
de la pocilga de luz que alquilamos
para esconder nuestro secreto
para no tener que confesarnos
los miedos instantáneos
los reprimidos deseos no soñados
Todo aquello que hoy atándonos
al unirnos
nos va dejando libres
cada vez más esclavos
sin cadenas, ni grilletes.
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