Gabo Salomón
Poeta recién llegado
Un techo caído, aplastante, sombrío.
Paredes frágiles, derruidas, traicioneras.
Pasillos obstruidos, inaccesibles, retorcidos.
Basura esparcida,
enredada con mis moribundas ganas.
Corrientes de aire caliente que asfixian,
corrientes de hielo que aterran.
Cimientos obsoletos,
imposibilitados de cualquier reconstrucción.
Ni el mejor de los arquitectos podría arreglarlos.
Ese convenido lugar, jamás será encuentro.
Un lugar de paso,
del que querrás escapar desesperadamente.
Ese deseado espacio, jamás será hogar.
Paredes frágiles, derruidas, traicioneras.
Pasillos obstruidos, inaccesibles, retorcidos.
Basura esparcida,
enredada con mis moribundas ganas.
Corrientes de aire caliente que asfixian,
corrientes de hielo que aterran.
Cimientos obsoletos,
imposibilitados de cualquier reconstrucción.
Ni el mejor de los arquitectos podría arreglarlos.
Ese convenido lugar, jamás será encuentro.
Un lugar de paso,
del que querrás escapar desesperadamente.
Ese deseado espacio, jamás será hogar.