Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Amor, que Mata Amor.
Espera , cien años, el Perdón
Aveces las mujeres suelen llorar para mentir y los hombres aveces
suelen huir para no hacerlo.
Se de algunas que hilvanado con sus lenguas las palabras precisas y cual flecha
arrojada con arco, han herido certeramente el pecho del amado.
El no será el mismo después de aquello, será otro, otro que no conoces.
Verás de sus heridas brotar las sangre y los sentimientos, más nunca verás la verdad.
Alzará una muralla tan alta que lo perderas de vista.
Sus huestes enfrentará contra ti, calentará el aceite y afilará la lanza, para herirte
mortalmete si es preciso.
No dudara en vaciar el caldero hirviente en tu frente y jamas bajara el puente.
Lanza contra lanza, espada contra espada, corazón contra corazón esa será tu
suerte.
Sin Morir,
Sin Matar,
solo para verte sangrar.
Espera , cien años, el Perdón
Aveces las mujeres suelen llorar para mentir y los hombres aveces
suelen huir para no hacerlo.
Se de algunas que hilvanado con sus lenguas las palabras precisas y cual flecha
arrojada con arco, han herido certeramente el pecho del amado.
El no será el mismo después de aquello, será otro, otro que no conoces.
Verás de sus heridas brotar las sangre y los sentimientos, más nunca verás la verdad.
Alzará una muralla tan alta que lo perderas de vista.
Sus huestes enfrentará contra ti, calentará el aceite y afilará la lanza, para herirte
mortalmete si es preciso.
No dudara en vaciar el caldero hirviente en tu frente y jamas bajara el puente.
Lanza contra lanza, espada contra espada, corazón contra corazón esa será tu
suerte.
Sin Morir,
Sin Matar,
solo para verte sangrar.
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