Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un vez el amor de miel fue intensamente
arrullado
en llamas tenues y sumisas, pero de pronto
se ensañó el derrumbe,
se ensañó en la falta de armonía y en tormento;
no es posible medir tal truculencia,
ni la morbidez de los exaltados escenarios,
ni la aparente moneda vaciada en talego lleno,
ni el resignado corazón gravoso
ni las enconadas rebeliones y motines.
Cierta lobreguez deplora la inercia,
cierta manía de las costumbres en los baños
públicos en andenes enrarecidos
cierto desprecio acorralando madrugadas
retumba en la falacia,
y ese aire enrarecido y manos repulsivas
voraces en el preciado festín de pieles sucias
que fueron mecidas por el fijo desamparo
por el grillete amenazador de la escoria,
y que sin embargo resistieron olvidando iconos
de aquellos patentes besos remotos...
arrullado
en llamas tenues y sumisas, pero de pronto
se ensañó el derrumbe,
se ensañó en la falta de armonía y en tormento;
no es posible medir tal truculencia,
ni la morbidez de los exaltados escenarios,
ni la aparente moneda vaciada en talego lleno,
ni el resignado corazón gravoso
ni las enconadas rebeliones y motines.
Cierta lobreguez deplora la inercia,
cierta manía de las costumbres en los baños
públicos en andenes enrarecidos
cierto desprecio acorralando madrugadas
retumba en la falacia,
y ese aire enrarecido y manos repulsivas
voraces en el preciado festín de pieles sucias
que fueron mecidas por el fijo desamparo
por el grillete amenazador de la escoria,
y que sin embargo resistieron olvidando iconos
de aquellos patentes besos remotos...
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