esthergranados
Poeta adicto al portal
La música sonaba suavemente. La pareja se balanceaba en el centro de la pista. Ella con su pelo ondulado suelto y brillante, el vestido moviéndose al compás de las notas; el con su oscuro traje de buen corte,los zapatos lustrados con esmero, y el cabello perfectamente engominado. Se deslizaban armoniosamente, pausadamente, como si el tiempo y el espacio no existieran, como si no hubiera un mañana ni un pasado...solo ellos allí, en mitad de la pista, en mitad de la gente, en mitad de la nada. Alrededor murmullos y el eco de unas risas que llegaban ahogadas ... y esos gestos burlones señalando a la anciana que giraba en la pista vestida de otro tiempo, con el pelo canoso largo y enmarañado,y el burdo maquillaje pugnando por tapar las arrugas que el tiempo dibujó en su cara.
Justo cuando besó la boca de su amante, alguien que se acercó la tomó de la mano, acarició su rostro con ternura y le dijo: "mamá, vamos a casa".
Justo cuando besó la boca de su amante, alguien que se acercó la tomó de la mano, acarició su rostro con ternura y le dijo: "mamá, vamos a casa".