Darkshade
Poeta adicto al portal
Hoy, mi alma cabalga
como lápida
Habéis escrito, amarga mía,
en el hálito muro de mi conciencia:
Autodestrucción.
¿De qué va esto,
qué me cuentas
del poseernos sin fondo;
de las cicatrices no resueltas
en tu espalda ?
Habéis escrito, amarga mía,
con tu lengua en mis caderas
el Sacro Epitafio de mis últimos dos meses,
de mi lenta muerte, lenta,
sobre la tumba: mi existencia.
Escribisteis
a fría sangre y condena,
sobre la tumba: ¡Sois mía, bella!
¿Qué habré yo de recordar,
si con el recuerdo, olvido?
Si los días mis marcas envenenan,
si tus ojos me acarician la mirada,
si en la noche solitaria tiemblo
Tiemblo, autodestructiva, tu ausencia.
¡Qué voy penando, ya muerta!
Que voy matando las horas, las fechas
¿Qué habré yo de olvidar ?
Si tus labios me recuerdan que estoy viva,
mientras, cada tuyo, los latidos
van sin aliento dejándome
Que tu piel es mi sepulcro en las mañanas,
que tu piel es, por las noches, mi cobijo.
¡Insana!
¡Qué no olvido!
Hoy mi alma cabalga,
como lápida
como lápida
Habéis escrito, amarga mía,
en el hálito muro de mi conciencia:
Autodestrucción.
¿De qué va esto,
qué me cuentas
del poseernos sin fondo;
de las cicatrices no resueltas
en tu espalda ?
Habéis escrito, amarga mía,
con tu lengua en mis caderas
el Sacro Epitafio de mis últimos dos meses,
de mi lenta muerte, lenta,
sobre la tumba: mi existencia.
Escribisteis
a fría sangre y condena,
sobre la tumba: ¡Sois mía, bella!
¿Qué habré yo de recordar,
si con el recuerdo, olvido?
Si los días mis marcas envenenan,
si tus ojos me acarician la mirada,
si en la noche solitaria tiemblo
Tiemblo, autodestructiva, tu ausencia.
¡Qué voy penando, ya muerta!
Que voy matando las horas, las fechas
¿Qué habré yo de olvidar ?
Si tus labios me recuerdan que estoy viva,
mientras, cada tuyo, los latidos
van sin aliento dejándome
Que tu piel es mi sepulcro en las mañanas,
que tu piel es, por las noches, mi cobijo.
¡Insana!
¡Qué no olvido!
Hoy mi alma cabalga,
como lápida
Prolija lengua,
tus llamas construyeron
mi paz, mi hoguera.
tus llamas construyeron
mi paz, mi hoguera.