Birbiloke
Poeta adicto al portal
No despejes mis sentimientos
como sello de una carta.
No reduzcas mi sombra
al infinito ojo que se apaga.
Pues soy, como alondra
que viene y va,
con el único afán
de sentir el calor del verano
amasando tierra con el pico
engrandeciendo el nido de mi especie.
Duermo sobre una tumba
que ni siquiera es la mía.
Suena la música
canto de gaviotas
en la noche silenciosa,
mientras ese mar
hace su ruido,
calmo
acompasado
acariciando la arena de mi orilla.
Y se ríe mi juventud,
que hace este aquí,
de la añoranza de sus carnes
y el tiempo perdido.
Si soy o no soy
de un tiempo indefinido.
Que se sepa todo.
El paisaje se desdibuja
los sentimientos se dispersan
la esencia se pierde.
Y hay que vivir
con el amanecer de un nuevo día
como sino pasara nada,
buscando el origen
donde murieron los recuerdos.
Como si yo fuera un pata negra,
un roca brava,
más lejos de la realidad.
como sello de una carta.
No reduzcas mi sombra
al infinito ojo que se apaga.
Pues soy, como alondra
que viene y va,
con el único afán
de sentir el calor del verano
amasando tierra con el pico
engrandeciendo el nido de mi especie.
Duermo sobre una tumba
que ni siquiera es la mía.
Suena la música
canto de gaviotas
en la noche silenciosa,
mientras ese mar
hace su ruido,
calmo
acompasado
acariciando la arena de mi orilla.
Y se ríe mi juventud,
que hace este aquí,
de la añoranza de sus carnes
y el tiempo perdido.
Si soy o no soy
de un tiempo indefinido.
Que se sepa todo.
El paisaje se desdibuja
los sentimientos se dispersan
la esencia se pierde.
Y hay que vivir
con el amanecer de un nuevo día
como sino pasara nada,
buscando el origen
donde murieron los recuerdos.
Como si yo fuera un pata negra,
un roca brava,
más lejos de la realidad.