-JV-
-JV-
Análisis de una mirada
en una tarde
de Otoño
en una tarde
de Otoño
Parafraseando a Jaime Sabines,éste se preguntaba:
¿Que es una mirada?
Y él mismo se respondía:
"Paz sin dueño, triste luz descarriada".
Y no se equivocaba.
Sin embargo, tal vez él nunca tuvo la ocasión de
conocer a una mujer como tú.
¿Y sabes porqué?
Pues por la sencilla razón de que tú tienes tantas
miradas distintas, como estrellas tiene el firmamento.
De entrada, toda respuesta tuya
se encuentra en tu mirada.
A cada estado de ánimo que te asalta en cada instante
de tu vida, le responde una mirada tuya.
Toda la amalgama de sentimientos diversos, profusos
y distintos que recorremos en la vida
como son:
La tristeza más profunda,
la alegría más plena,
la emoción más impactante,
como resultado de la cadena de orgasmos más inquietantes
y deseados.
O la amargura indeseada, provocada por el trato hostil
de la vida y de uno mismo.
Sólo tú,
preservas en tí
la mirada precisa para cada uno de los sentimientos
que abarca la conciencia humana.
No he conocido a mujer alguna que alcance,
siquiera un ínfimo diez por ciento
de lo que tú tienes en tu mirada
para responder al mundo y a la vida,
lo que te ponga frente a tí.
Y...
escucha:
Todo esto, me desconcierta y me emociona.
Pues me siento como el único ser humano,
dueño de un gran secreto
que conmociona:
El conocer y amar a la única mujer en el mundo
que tiene en su mirada
todas las respuestas que necesita...
un hombre como yo.
¿Que es una mirada?
Y él mismo se respondía:
"Paz sin dueño, triste luz descarriada".
Y no se equivocaba.
Sin embargo, tal vez él nunca tuvo la ocasión de
conocer a una mujer como tú.
¿Y sabes porqué?
Pues por la sencilla razón de que tú tienes tantas
miradas distintas, como estrellas tiene el firmamento.
De entrada, toda respuesta tuya
se encuentra en tu mirada.
A cada estado de ánimo que te asalta en cada instante
de tu vida, le responde una mirada tuya.
Toda la amalgama de sentimientos diversos, profusos
y distintos que recorremos en la vida
como son:
La tristeza más profunda,
la alegría más plena,
la emoción más impactante,
como resultado de la cadena de orgasmos más inquietantes
y deseados.
O la amargura indeseada, provocada por el trato hostil
de la vida y de uno mismo.
Sólo tú,
preservas en tí
la mirada precisa para cada uno de los sentimientos
que abarca la conciencia humana.
No he conocido a mujer alguna que alcance,
siquiera un ínfimo diez por ciento
de lo que tú tienes en tu mirada
para responder al mundo y a la vida,
lo que te ponga frente a tí.
Y...
escucha:
Todo esto, me desconcierta y me emociona.
Pues me siento como el único ser humano,
dueño de un gran secreto
que conmociona:
El conocer y amar a la única mujer en el mundo
que tiene en su mirada
todas las respuestas que necesita...
un hombre como yo.
18:23 Hrs.
24-10-2002
JV
24-10-2002
JV
Última edición: