Hola. Alguna vez he escrito en este foro que la Fábula de Polifemo y Galatea de Luis de Góngora es un verdadero tratado de poética clásica en el que podemos encontrar ejemplos y contraejemplos para todo. El propósito de este tema es presentar un estudio estadístico de los aspectos métricos de esta obra gongorina a partir de una cartografía del ritmo de sus endecasílabos que he efectuado en una hoja de cálculo empleando el software libre OpenOffice Calc.
El corazón de este estudio es una matriz de 504 filas (una para cada verso) y 11 columnas (una para cada sílaba del endecasílabo). Las entradas de la matriz contienen la siguiente información codificada:
- tienen el valor numérico "1" si la entrada corresponde a una sílaba con acento métrico;
- tienen el valor numérico "0.5" si la entrada corresponde a una sílaba que, sin ser tónica, recibe un acento métrico por su posición en el verso, por ejemplo "ocio atento, silencio dulce, en cuanto" (estrofa 3, verso 2);
- en otro caso, la celda se deja vacía.
Por comodidad, junto a esta matriz se incluye el texto completo del poema (un verso por fila) y una numeración con el formato (estrofa,verso). A la derecha de la matriz de acentos se suceden varias columnas correspondientes a diversos recuentos.
En la parte inferior, al final del poema, se incluyen los recuentos y los cálculos necesarios y los gráficos que visualizan la información.
A partir de esta información ordenada, efectuados los cálculos necesarios, podemos establecer los siguientes resultados.
1) De los 504 versos del poema, 392 llevan acento en la sexta sílaba (un 77'78% del total). Solamente uno de ellos, el (62,3), tiene un acento inducido en sexta sílaba sobre una palabra átona:
(62,3) que al joven, sobre quien la precipita
Esto supone una decidida preferencia por el endecasílabo a maiore (tres cuartas partes del poema).
2) Los 112 versos restantes (que no llevan acento métrico en sexta) tienen siempre acento métrico en cuarta, y suponen el 22'22% del poema. Es decir: no existe ningún endecasílabo sin acentos en cuarta o sexta, como el 2-8, el 3-8, el 7 (puro italiano)...
3) En cuanto a la frecuencia de acentuación de cada sílaba (número de veces que la sílaba en cuestión está acentuada a lo largo del poema), la moda, como era de esperar, es la sexta sílaba (exceptuada la décima que, por ser penúltima, lleva acento métrico siempre); siguen la cuarta y la octava (casi igualadas); y después la segunda, acentuada casi en la mitad de los versos; la primera y la tercera están acentuadas en el 25% de las ocasiones. Las acentuaciones minoritarias (sílabas que pocas veces llevan acentos) son, en orden decreciente, novena y séptima (casi igualadas) y quinta.
Contemplando este diagrama de frecuencia relativa de acentuacion podemos concebir el "endecasílabo tipo" del Polifemo: se trata de una barra dividida en tramos cuya amplitud corresponde a los anteriores porcentajes, de modo que muestra la "potencia" o "valor relativo" de cada acento. Por ejemplo, la franja más amplia corresponde a la décima sílaba (la undécima no aparece porque nunca se acentúa); sigue la sexta, gran eje central del verso, apoyado en sus ejes secundarios de cuarta y octava, de la que la separan estrechas franjas (quinta y séptima).
4) Acentos consecutivos en 6ª y 7ª. De los 504 versos, 40 presentan acentos consecutivos en 6ª y 7ª sílabas (7'94% del total). Por ejemplo:
(1,1) Éstas que me dictó, rimas sonoras
(13,8) pavón de Venus es, cisne de Juno
(15,8) en carro de cristal, campos de plata
(17,5) mas, ¿cuál diente mortal, cuál metal fino
No hay, en cambio, ningún verso que lleve acento en 7ª y no en 6ª; es decir, el acento en 7ª siempre va asociado a un acento en la sílaba anterior.
5) Acentos en novena. En 43 ocasiones (8'53%) encontramos acentuada la novena sílaba. En ocasiones, esta yuxtaposición de acentos responde a violentas imágenes de movimiento o desmesura, por lo que se trata de un recurso fuertemente expresivo:
(10,1) Cercado es (cuanto más capaz, más lleno)
(13,1) Ninfa, de Doris hija, la más bella
(61,5) y al garzón viendo, cuantas mover pudo
(63,3) que los pies de los árboles más gruesos
6) Acentos en quinta. La quinta sílaba es la sílaba menos acentuada del endecasílabo del Polifemo: sólo 14 veces (2'78%), pero, cuando se emplea este acento, puede lograr versos magistrales como el (32,2), donde los acentos contiguos 5-6 y 9-10 configuran un equilibrio rítmico tan inusual e inestable como los sigilosos pasos de Galatea sobre el fingidamente dormido Acis
(32,2) librada en un pie toda sobre él pende
(42,2) juntar de sus dos picos los rubíes
(59,1) Su horrenda voz, no su dolor interno
7) Sinalefa en el acento principal. Aunque se dice que no es recomendable que la sílaba de máxima importancia rítmica vaya enlazada a otra mediante sinalefa, no faltan ejemplos contrarios en el Polifemo: en 14 ocasiones (2'78%) encontramos este fenómeno.
(44,5) la ninfa los oyó, y ser más quisiera
(53,5) Miréme, y lucir vi un sol en mi frente
(53,8) o al cielo humano, o al cíclope celeste
Destacamos el verso (53,8), en el que la sinalefa involucra tres vocales de tres palabras distintas (o_o_a), hecho que refuerza el carácter dubitativo del significado.
8) Carga acentual del verso. La mayoría de versos del poema presenta cuatro acentos métricos. La máxima carga acentual es de seis acentos por verso, en casos muchas veces tan expresivos como:
(10,1) Cercado es (cuanto más capaz, más lleno) (donde la abundancia de acentos está en correlación con la descripción del bien abastecido zurrón de Polifemo)
(14,3) duda el Amor cuál más su color sea (en consonacia con el caracter dubitativo del significado)
(17,5) mas, ¿cuál diente mortal, cuál metal fino (abundates acentos para subrayar la interrogación)
(33,2) librada en un pie toda sobre él pende (ingenioso y bellísimo verso 2-4-5-6-9-10 que parece materializar los movimientos del pie de Galatea que hace equilibrio sobre un solo pie para no caer encima de Acis)
(44,6) breve flor, hierba humilde, tierra poca (ejemplo de verso trimembre)
(46,8) ¡Oh tú, que en dos incluyes las más bellas! (exceso de acentos para un apasionado verso del enamorado)
Por el contrario, el mínimo de acentos es 2, y se alcanza en el verso
(62,3) que al joven, sobre quien la precipita
verso que puede interpretarse como un extraño y átono 2-10, o bien como un 2-4-6-10, con acentos inducidos en la preposición sobre y en el relativo quien; yo me inclino por la arriesgada primera versión, que parece dibujar métricamente la trayectoria de la roca que Polifemo arroja sobre Acis, que recibe su impulso en la segunda sílaba y se estrella en la décima.
Conclusión
Creo que la Fábula de Polifemo y Galatea de Luis de Góngora encierra aun muchos más ejemplos de interesantes detalles rítmicos. La hoja de cálculo que es fuente de este análisis está preparada para poder hacer nuevos recuentos y búsquedas que ayuden a la hora de encontrarlos. Es previsible (y así lo deseo) que esta pequeña presentación se pueda enriquecer en el futuro con nuevos casos.
Las valoraciones estilísticas que acompañan a los ejemplos se han tomado de la obra de Dámaso Alonso, que ya he citado tantas veces, Góngora y "el Polifemo" (Madrid, 1994), libro imprescindible para el acercamiento al poema que nos ocupa, y del cual este estudio estadístico no pretende ser más que un humilde apéndice preparado para localizar más fácilmente los ejemplos.
El corazón de este estudio es una matriz de 504 filas (una para cada verso) y 11 columnas (una para cada sílaba del endecasílabo). Las entradas de la matriz contienen la siguiente información codificada:
- tienen el valor numérico "1" si la entrada corresponde a una sílaba con acento métrico;
- tienen el valor numérico "0.5" si la entrada corresponde a una sílaba que, sin ser tónica, recibe un acento métrico por su posición en el verso, por ejemplo "ocio atento, silencio dulce, en cuanto" (estrofa 3, verso 2);
- en otro caso, la celda se deja vacía.
Por comodidad, junto a esta matriz se incluye el texto completo del poema (un verso por fila) y una numeración con el formato (estrofa,verso). A la derecha de la matriz de acentos se suceden varias columnas correspondientes a diversos recuentos.
En la parte inferior, al final del poema, se incluyen los recuentos y los cálculos necesarios y los gráficos que visualizan la información.
A partir de esta información ordenada, efectuados los cálculos necesarios, podemos establecer los siguientes resultados.
1) De los 504 versos del poema, 392 llevan acento en la sexta sílaba (un 77'78% del total). Solamente uno de ellos, el (62,3), tiene un acento inducido en sexta sílaba sobre una palabra átona:
(62,3) que al joven, sobre quien la precipita
Esto supone una decidida preferencia por el endecasílabo a maiore (tres cuartas partes del poema).
2) Los 112 versos restantes (que no llevan acento métrico en sexta) tienen siempre acento métrico en cuarta, y suponen el 22'22% del poema. Es decir: no existe ningún endecasílabo sin acentos en cuarta o sexta, como el 2-8, el 3-8, el 7 (puro italiano)...
3) En cuanto a la frecuencia de acentuación de cada sílaba (número de veces que la sílaba en cuestión está acentuada a lo largo del poema), la moda, como era de esperar, es la sexta sílaba (exceptuada la décima que, por ser penúltima, lleva acento métrico siempre); siguen la cuarta y la octava (casi igualadas); y después la segunda, acentuada casi en la mitad de los versos; la primera y la tercera están acentuadas en el 25% de las ocasiones. Las acentuaciones minoritarias (sílabas que pocas veces llevan acentos) son, en orden decreciente, novena y séptima (casi igualadas) y quinta.
Contemplando este diagrama de frecuencia relativa de acentuacion podemos concebir el "endecasílabo tipo" del Polifemo: se trata de una barra dividida en tramos cuya amplitud corresponde a los anteriores porcentajes, de modo que muestra la "potencia" o "valor relativo" de cada acento. Por ejemplo, la franja más amplia corresponde a la décima sílaba (la undécima no aparece porque nunca se acentúa); sigue la sexta, gran eje central del verso, apoyado en sus ejes secundarios de cuarta y octava, de la que la separan estrechas franjas (quinta y séptima).
4) Acentos consecutivos en 6ª y 7ª. De los 504 versos, 40 presentan acentos consecutivos en 6ª y 7ª sílabas (7'94% del total). Por ejemplo:
(1,1) Éstas que me dictó, rimas sonoras
(13,8) pavón de Venus es, cisne de Juno
(15,8) en carro de cristal, campos de plata
(17,5) mas, ¿cuál diente mortal, cuál metal fino
No hay, en cambio, ningún verso que lleve acento en 7ª y no en 6ª; es decir, el acento en 7ª siempre va asociado a un acento en la sílaba anterior.
5) Acentos en novena. En 43 ocasiones (8'53%) encontramos acentuada la novena sílaba. En ocasiones, esta yuxtaposición de acentos responde a violentas imágenes de movimiento o desmesura, por lo que se trata de un recurso fuertemente expresivo:
(10,1) Cercado es (cuanto más capaz, más lleno)
(13,1) Ninfa, de Doris hija, la más bella
(61,5) y al garzón viendo, cuantas mover pudo
(63,3) que los pies de los árboles más gruesos
6) Acentos en quinta. La quinta sílaba es la sílaba menos acentuada del endecasílabo del Polifemo: sólo 14 veces (2'78%), pero, cuando se emplea este acento, puede lograr versos magistrales como el (32,2), donde los acentos contiguos 5-6 y 9-10 configuran un equilibrio rítmico tan inusual e inestable como los sigilosos pasos de Galatea sobre el fingidamente dormido Acis
(32,2) librada en un pie toda sobre él pende
(42,2) juntar de sus dos picos los rubíes
(59,1) Su horrenda voz, no su dolor interno
7) Sinalefa en el acento principal. Aunque se dice que no es recomendable que la sílaba de máxima importancia rítmica vaya enlazada a otra mediante sinalefa, no faltan ejemplos contrarios en el Polifemo: en 14 ocasiones (2'78%) encontramos este fenómeno.
(44,5) la ninfa los oyó, y ser más quisiera
(53,5) Miréme, y lucir vi un sol en mi frente
(53,8) o al cielo humano, o al cíclope celeste
Destacamos el verso (53,8), en el que la sinalefa involucra tres vocales de tres palabras distintas (o_o_a), hecho que refuerza el carácter dubitativo del significado.
8) Carga acentual del verso. La mayoría de versos del poema presenta cuatro acentos métricos. La máxima carga acentual es de seis acentos por verso, en casos muchas veces tan expresivos como:
(10,1) Cercado es (cuanto más capaz, más lleno) (donde la abundancia de acentos está en correlación con la descripción del bien abastecido zurrón de Polifemo)
(14,3) duda el Amor cuál más su color sea (en consonacia con el caracter dubitativo del significado)
(17,5) mas, ¿cuál diente mortal, cuál metal fino (abundates acentos para subrayar la interrogación)
(33,2) librada en un pie toda sobre él pende (ingenioso y bellísimo verso 2-4-5-6-9-10 que parece materializar los movimientos del pie de Galatea que hace equilibrio sobre un solo pie para no caer encima de Acis)
(44,6) breve flor, hierba humilde, tierra poca (ejemplo de verso trimembre)
(46,8) ¡Oh tú, que en dos incluyes las más bellas! (exceso de acentos para un apasionado verso del enamorado)
Por el contrario, el mínimo de acentos es 2, y se alcanza en el verso
(62,3) que al joven, sobre quien la precipita
verso que puede interpretarse como un extraño y átono 2-10, o bien como un 2-4-6-10, con acentos inducidos en la preposición sobre y en el relativo quien; yo me inclino por la arriesgada primera versión, que parece dibujar métricamente la trayectoria de la roca que Polifemo arroja sobre Acis, que recibe su impulso en la segunda sílaba y se estrella en la décima.
Conclusión
Creo que la Fábula de Polifemo y Galatea de Luis de Góngora encierra aun muchos más ejemplos de interesantes detalles rítmicos. La hoja de cálculo que es fuente de este análisis está preparada para poder hacer nuevos recuentos y búsquedas que ayuden a la hora de encontrarlos. Es previsible (y así lo deseo) que esta pequeña presentación se pueda enriquecer en el futuro con nuevos casos.
Las valoraciones estilísticas que acompañan a los ejemplos se han tomado de la obra de Dámaso Alonso, que ya he citado tantas veces, Góngora y "el Polifemo" (Madrid, 1994), libro imprescindible para el acercamiento al poema que nos ocupa, y del cual este estudio estadístico no pretende ser más que un humilde apéndice preparado para localizar más fácilmente los ejemplos.
Archivos adjuntos
Última edición: