Dices que no hay amor,
Que el futuro es tan negro como noche en el bosque,
Que la vida no sirve, que todo esta acabado,
Que la luz ya se ha ido y solo quedan sombras.
Cuando salgo contigo llevándote en mis manos,
Al ver un vagabundo las lagrimas te corren, se ensombrece tu alma,
Lo siento tiernamente y me quedo callado,
Para no herir tu voz que clama la justicia
Que ya no existe más.
Me dices que si el hombre fuera hermano del hombre
El hambre no sería su peor enemigo,
La guerra no sería su peor enemigo,
La muerte no sería su peor enemigo.
Dices que ya no existe la camaradería como existía antes,
La ayuda solidaria, la paz y la alegría de habitar esta tierra;
Que si vas por la calle los niños te apalean, otros te lanzan piedras,
Ya no visitas las esquinas para observar el tiempo
Que corre por tu vida,
Ya no hay tranquilidad para mirar el cielo,
Disfrutar de los sueños que nos hacen mejores,
Dices que solo hay tristeza en nuestros corazones.
Me dices que no hay nadie que mire las estrellas,
Que tampoco se habla ya más del universo,
Que se mueren las rosas, que se acabo de veras
Quien diera serenatas, quien compusiera versos.
Y yo que absorto analizo todo lo que me dices
Me pregunto mil veces después de haberte escuchado
¿Qué sabes tú del mundo, mi perro fiel y amado?
¿Como sabes del mundo si nunca has sido humano?
Que el futuro es tan negro como noche en el bosque,
Que la vida no sirve, que todo esta acabado,
Que la luz ya se ha ido y solo quedan sombras.
Cuando salgo contigo llevándote en mis manos,
Al ver un vagabundo las lagrimas te corren, se ensombrece tu alma,
Lo siento tiernamente y me quedo callado,
Para no herir tu voz que clama la justicia
Que ya no existe más.
Me dices que si el hombre fuera hermano del hombre
El hambre no sería su peor enemigo,
La guerra no sería su peor enemigo,
La muerte no sería su peor enemigo.
Dices que ya no existe la camaradería como existía antes,
La ayuda solidaria, la paz y la alegría de habitar esta tierra;
Que si vas por la calle los niños te apalean, otros te lanzan piedras,
Ya no visitas las esquinas para observar el tiempo
Que corre por tu vida,
Ya no hay tranquilidad para mirar el cielo,
Disfrutar de los sueños que nos hacen mejores,
Dices que solo hay tristeza en nuestros corazones.
Me dices que no hay nadie que mire las estrellas,
Que tampoco se habla ya más del universo,
Que se mueren las rosas, que se acabo de veras
Quien diera serenatas, quien compusiera versos.
Y yo que absorto analizo todo lo que me dices
Me pregunto mil veces después de haberte escuchado
¿Qué sabes tú del mundo, mi perro fiel y amado?
¿Como sabes del mundo si nunca has sido humano?