Viten
Poeta fiel al portal
Palabras son solo palabras, al igual que el amor; por lo menos eso solía pensar antes de conocerte. Culpable eres de este sentir que, como fuego que emana un volcán, provoca que mi corazón alcance ritmos acelerados, que quiera reventar en mi pecho.
De mis ojos brota lava en forma de lágrimas al contener por mucho tiempo todo lo que quiero decirte, y es que ya no aguanto más tan solo quisiera secuestrarte y tenerte para mí, tan solo quisiera que todo no fuera tan complicado, ¡por Dios!, quiero que me ames.
Y es que tú grácil caminar me hipnotiza ipso facto, me deja loco buscando por el aire tu dulce aroma.
De lirios te han formado, y bendigo al creador por esto, pues el dulzón se siente por horas permitiéndome recordarte, traerte a mi memoria, que clama más de ti.
Eres dulzura, amor, odio, celos, eres todo, todo, todo, y muchas cosas más; eres un ángel, eres un demonio, me condenas, me absuelves, me pones loco, me dejas serio.
Eres la antítesis del amor, pero... no llegas a ser desamor u odio, eres la mitad entre esas dos palabras, eres especial.
No puedo hacer más, te sigo queriendo en sueños mientras cuando despierto me veo obligado a ignorar lo que siento; a veces quiero gritar, otras veces salir en tu búsquedas, muchas veces simplemente me quedo admirado de saber cuanto te quiero y sin embargo sentirme lo suficientemente cobarde como para no hacer nada.
Creo que te amo, aunque, analizando mis palabras, creo que no puedo hacerlo. ¿Cómo puedes llamarte amor si ni siquiera creo que lo seas? !Ayúdame Dios!, pues ya no aguanto lo que siento, ya ni siquiera siento ya ni siquiera amo ya poco trato de cambiar mi situación.
De mis ojos brota lava en forma de lágrimas al contener por mucho tiempo todo lo que quiero decirte, y es que ya no aguanto más tan solo quisiera secuestrarte y tenerte para mí, tan solo quisiera que todo no fuera tan complicado, ¡por Dios!, quiero que me ames.
Y es que tú grácil caminar me hipnotiza ipso facto, me deja loco buscando por el aire tu dulce aroma.
De lirios te han formado, y bendigo al creador por esto, pues el dulzón se siente por horas permitiéndome recordarte, traerte a mi memoria, que clama más de ti.
Eres dulzura, amor, odio, celos, eres todo, todo, todo, y muchas cosas más; eres un ángel, eres un demonio, me condenas, me absuelves, me pones loco, me dejas serio.
Eres la antítesis del amor, pero... no llegas a ser desamor u odio, eres la mitad entre esas dos palabras, eres especial.
No puedo hacer más, te sigo queriendo en sueños mientras cuando despierto me veo obligado a ignorar lo que siento; a veces quiero gritar, otras veces salir en tu búsquedas, muchas veces simplemente me quedo admirado de saber cuanto te quiero y sin embargo sentirme lo suficientemente cobarde como para no hacer nada.
Creo que te amo, aunque, analizando mis palabras, creo que no puedo hacerlo. ¿Cómo puedes llamarte amor si ni siquiera creo que lo seas? !Ayúdame Dios!, pues ya no aguanto lo que siento, ya ni siquiera siento ya ni siquiera amo ya poco trato de cambiar mi situación.