gloli
Poeta fiel al portal
ANALOGIA A MUJER
Diosa sensible del cósmico amor,
a Gaia esta estrella voló
de las Pléyades a su corazón.
Le dieron un nombre: mujer,
fina pluma del Creador.
Mujer: es un tierno abrazo;
mujer: la energía divina
manifestada en fémina;
mujer: vida, constancia, arraigo.
Gota de rocío sobre pétalos de roja flor,
esperando la tibia caricia del sol;
y sobre secas praderas, precipitación,
que germina todo en su derredor.
Mujer: gestas vida que germina, magnetismo pa’ electrón.
del hogar, eres calidez y la cereza del jerez;
del Maestro pinceladas, matices de arrebol;
en día gris arcoíris y aroma de un buen buquete.
Mujer: tu pecho anida, los leños que avivan
el fuego divino de tu corazón, que no teme amar.
Juguetean en tus manos, cariños sin par
y tus delicados dedos ternuras cultivan.
Tesoros sueles buscar en la espiritualidad.
Tu estandarte, responsabilidad;
tus anhelos, que conozcan entre cielo y suelo,
que despierten y cambien la mentalidad,
porque ni es azul, ni tampoco es cielo.
Mantienes en volar tu empeño,
un compromiso de vida, de sueños,
y aunque tus fuerzas estén al extremo,
el mundo suele quedarte pequeño.
Diosa sensible del cósmico amor,
a Gaia esta estrella voló
de las Pléyades a su corazón.
Le dieron un nombre: mujer,
fina pluma del Creador.
Mujer: es un tierno abrazo;
mujer: la energía divina
manifestada en fémina;
mujer: vida, constancia, arraigo.
Gota de rocío sobre pétalos de roja flor,
esperando la tibia caricia del sol;
y sobre secas praderas, precipitación,
que germina todo en su derredor.
Mujer: gestas vida que germina, magnetismo pa’ electrón.
del hogar, eres calidez y la cereza del jerez;
del Maestro pinceladas, matices de arrebol;
en día gris arcoíris y aroma de un buen buquete.
Mujer: tu pecho anida, los leños que avivan
el fuego divino de tu corazón, que no teme amar.
Juguetean en tus manos, cariños sin par
y tus delicados dedos ternuras cultivan.
Tesoros sueles buscar en la espiritualidad.
Tu estandarte, responsabilidad;
tus anhelos, que conozcan entre cielo y suelo,
que despierten y cambien la mentalidad,
porque ni es azul, ni tampoco es cielo.
Mantienes en volar tu empeño,
un compromiso de vida, de sueños,
y aunque tus fuerzas estén al extremo,
el mundo suele quedarte pequeño.