Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
El viento borró sin maquillar tus huellas
y el paso triste no volvió a tropezar,
callado andar de constelaciones de estrellas.
Corredor dormido de suspiros por atrapar.
Aprendería a volver, dado tus caminos
a abrir las ventanas de tu mirar,
a quedarme en tu esperanza y en tus mimos.
Quizá también aprendería a amar.
Esclavos de los designios del mundo
peregrinos de nuestros pasos,
despertamos en otros sueños, caminando.
Cansando al alma, al mirar a los brazos.
Habitando ciudades tibias y lejanas
he caminado prados sin regreso,
para tan solo quitarme las mismas ganas.
Esas de encontrarte tan solo en un beso.
Háblame de los espejismos
esos que retratan imágenes de tus versos,
de la esperanza que pinta abismos.
De la promesa certera de tus besos.
He escrito en las paredes de mi alma
trazos y corazones junto a tu nombre,
y la ilusión vuela alta como la palma.
Sueños que me diseñan como un nuevo hombre.
Desvistes mis sueños tormentosos
desvelas mi ilusión terca,
quedo enmudecido, sin adiós ni besos.
Te espero, temblando, en cuanto siento que estas cerca.
y el paso triste no volvió a tropezar,
callado andar de constelaciones de estrellas.
Corredor dormido de suspiros por atrapar.
Aprendería a volver, dado tus caminos
a abrir las ventanas de tu mirar,
a quedarme en tu esperanza y en tus mimos.
Quizá también aprendería a amar.
Esclavos de los designios del mundo
peregrinos de nuestros pasos,
despertamos en otros sueños, caminando.
Cansando al alma, al mirar a los brazos.
Habitando ciudades tibias y lejanas
he caminado prados sin regreso,
para tan solo quitarme las mismas ganas.
Esas de encontrarte tan solo en un beso.
Háblame de los espejismos
esos que retratan imágenes de tus versos,
de la esperanza que pinta abismos.
De la promesa certera de tus besos.
He escrito en las paredes de mi alma
trazos y corazones junto a tu nombre,
y la ilusión vuela alta como la palma.
Sueños que me diseñan como un nuevo hombre.
Desvistes mis sueños tormentosos
desvelas mi ilusión terca,
quedo enmudecido, sin adiós ni besos.
Te espero, temblando, en cuanto siento que estas cerca.
