Imagen N° 13 Agosto
Andar sobre peldaños
Como transcurre la vida el peldaño cruzarás,
hasta que llegas arriba y pones punto final .
Unos tropiezan primero otros suben la mitad,
pero el que llega a la cima larga vida gozará.
Los peldaños que subimos para nada son iguales,
unos subimos riendo y muchos otros llorando.
Pero mientras tengas vida los peldaños subirás,
hasta que llega el momento y ni uno mas saltarás .
Mary Mura Agosto 2018
Querida Mary:
Ha tiempo que me dedico a las telecomunicaciones, soy asesor de ventas. En una de esas ocasiones, se me encomendó promover el servicio de telefonía e internet en la colonia donde crecí y viví gran parte de mi vida (aprox unos 35 años), vi la que fue mi casa durante ese tiempo. Todo había cambiado. La gente que allí vivía no sabía que algún día fui su residente. Vecinos nuevos, y la gente vieja ... ya no me reconocía. ¿Tanto había yo cambiado? Era lógico, pasaron ya desde entonces 20 años.
... En fin, me dije, "trabajo es trabajo" confiado en que vería caras conocidas a pesar de todo, alguno, alguien me reconocería y recordaríamos viejos tiempos.
Toqué a la primer puerta, y una cara conocida me reconoció. "Muy buenas tardes", se me quedó mirando de entrada, señalándome asombrado y buscando mi nombre en su memoria. ¡Yo te conozco!, me dijo. Tú eres ... Antonio, ¡si, ya me acordé de ti! "¡Antonio, qué milagro!", y me extendió su abrazo. Por fin alguien me reconocía.
Me platicó su vida; le platiqué la mía y que era de mí. Y cuando le pregunté por Alfredo, amigo de mi infancia, su rostro se descompuso y creí que lloraría. "¿No sabías?" ... Mi hermano, murió. Sentí un vuelco en el pecho y me sobrecogí de profunda tristeza. Aquél muchacho de mirada inteligente, y antes aquél niño vivaz e inquieto, con el que algún día me peleé en las rencillas de juegos y después me abracé sin conservar rencor ... había muerto tiempo atrás.
... Seguí trabajando tratando de recobrarme.
Me encontré con noticias sorprendentes y desalentadoras. Para entonces, mi labor ya no importaba.
Uno tras otro de aquéllos jóvenes vigorosos, hermosos y llenos de vida, se fueron con tristeza quedando en mi recuerdo. Toda una generación, se había perdido. Unos por enfermedad, otros por drogadicción y delincuencia. Uno, una tragedia: asesinado en un baile al negarse a consentir que su esposa -recién casados-, se negara a bailar con un truhán intoxicado. Otro en un terrible accidente donde perdió las piernas y después de un doloroso proceso, la vida. "¡Qué llanto y qué inmensa y profunda tristeza!"... Así fue, salí sollozando de mi calle querida.
... Hoy, quiero recordar a todos y cada unos de ellos con esta sonrisa siempre, donde aun nos peleamos por la que sería nuestra novia, y por la que bailamos en sus quince años siendo ya la novia de alguien más. En aquellos juegos cuando las canicas o el balero o el trompo o el futbol.
Aquí, dentro de mi corazón, están y viven y son.
Nunca los olvidaré ...
... Tu poema me los trajo nuevamente al recuerdo vivo, cómo si les abrazara otra vez.
En efecto, cada peldaño que pisamos nos conduce a un recorrido de vida. Dichoso aquél que llega al otro extremo y mira atrás. Abajo, quedó el abismo en la distancia fatal de su caída. ¡Qué bueno fuera que todos cruzáramos esos peldaños tomados de la mano, nadie caería! ...
A todos mis hermanos de infancia, adolescencia y juventud, un beso.
¡Seguro nos veremos de nuevo cuando al final de este puente, me estén esperando allá en mi calle querida! ...
Muchos besos también para ti mi admirada y querida Mary...
anthua62
México 21-08-18