yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Anemonas fluyendo en el horizonte de tus ojos.
Fui la brevedad de tu mentira,
manido como compuerta,
incompleto como un circo sin enanos.
Fui el pretexto cordial de tu lujuria,
un impalpable camino de cerrojos;
por tu parte algunas veces fuiste alcanzable,
fuiste incomoda y pretérita
y algunas veces,
algunas veces mi blindaje.
Fuimos cordel de telaraña,
lúdicos y fétidos en el postparto de las ganas
y fuiste cierta solo algunas veces-
en general cuando mentías-
anónimo amanecer sin un mañana.
Compartimos motivos puntillosos,
y día tras noche anulabas con tus manos
la mortal picazón de los engaños.
Fuiste ferviente como exceso de tequila,
convincente como un puñal en las costillas
y después de algún tiempo atolondrado,
fuiste un secuestro bestial a mis rebaños,
fuiste nunca, fuiste la espera,
fuiste nada.
Fui la brevedad de tu mentira,
manido como compuerta,
incompleto como un circo sin enanos.
Fui el pretexto cordial de tu lujuria,
un impalpable camino de cerrojos;
por tu parte algunas veces fuiste alcanzable,
fuiste incomoda y pretérita
y algunas veces,
algunas veces mi blindaje.
Fuimos cordel de telaraña,
lúdicos y fétidos en el postparto de las ganas
y fuiste cierta solo algunas veces-
en general cuando mentías-
anónimo amanecer sin un mañana.
Compartimos motivos puntillosos,
y día tras noche anulabas con tus manos
la mortal picazón de los engaños.
Fuiste ferviente como exceso de tequila,
convincente como un puñal en las costillas
y después de algún tiempo atolondrado,
fuiste un secuestro bestial a mis rebaños,
fuiste nunca, fuiste la espera,
fuiste nada.