clamor in tenebris
Poeta recién llegado
Dejaste de volar a mi boca, desplegando tus alas rojas.
Alas que te otorgó el infierno, divinidad
caída , para yacer en mi lengua y desterrar el invierno,
que congeló mis ansias.
volé contigo hacia el el cielo en llamas, unidos
al canto del sol, envolviendo a las aves. ¡Que días aquellos!,
pregonando el caos. Días que tomo en mi manos, días que
son cenizas cayéndose de mis dedos.
Vuelve mi ángel de fuego, a volar de nuevo conmigo.
No quiero surcar el cielo en solitario. El averno escuchó
mi suplica, y me concedió unas alas...iré a buscarte
y encenderás conmigo, la chispa eterna que aclama
el abismo
Alas que te otorgó el infierno, divinidad
caída , para yacer en mi lengua y desterrar el invierno,
que congeló mis ansias.
volé contigo hacia el el cielo en llamas, unidos
al canto del sol, envolviendo a las aves. ¡Que días aquellos!,
pregonando el caos. Días que tomo en mi manos, días que
son cenizas cayéndose de mis dedos.
Vuelve mi ángel de fuego, a volar de nuevo conmigo.
No quiero surcar el cielo en solitario. El averno escuchó
mi suplica, y me concedió unas alas...iré a buscarte
y encenderás conmigo, la chispa eterna que aclama
el abismo