soledades
Poeta recién llegado
En medio de la noche, ella vagaba sin rumbo, tratando de escapar al dolor, al olvido, sin fuerzas ni esperanzas, sin ganas de volver a esa realidad que la lastimaba.
Cuando se encontró al borde del camino; pensó: es el fin, el fin de la angustia, del olvido; el comenzara a recordarme
Sintió que hasta la naturaleza apoyaba su decisión, el cielo parecía caerse sobre ella, el viento que antes acariciaba su rostro la empujaba hacia el vacío. Su carga empezaba a alivianarse, la soledad y el dolor ya no pesaban como minutos antes
Por momentos quería retroceder, pero la locura impulsaba sus pasos al precipicio. Cuando cerró sus ojos para evitar al miedo y dar el último paso su ángel tomo su mano y la aferro contra su pecho, cuando escucho su dulce voz, sintió una paz que la sereno, él seco sus lagrimas, acaricio su rostro, le mostró el cielo dónde sus dos estrellas esperaban por ella iluminando el camino de regreso.
Cuando logro tranquilizarla, tomo un gran libro, lo abrió y le mostró su pasado, donde estaba escrito las veces que estuvo al final del camino; cuando perdió a los que amo, cuando la necesidad la supero, cuando sus metas y sueños se esfumaron, cuando la engañaron, cuando no la amaron. En ese momento ella recordó esas desaventuras, pero fueron tan dolorosas que decidió borrarlas. En ese momento su ángel le dijo. Recordabas todo esto? si pudiste olvidar y empezar de nuevo, solo tienes que volver a borrarlas.
Pero como podía explicarle a su ángel, que esas experiencias que hoy la angustiaban habían sido su mejor historia que estaban marcadas en su alma, en su mente y en su piel, que ese hombre le había regalado sueños, ilusiones y sonrisas, que le había enseñado lo que ninguno de sus olvidos logro el significado del verdadero amor y era por eso que le dolía mas que todos y sangraba como ninguno
Pero solo se quedo en silencio, respirando su paz, salvándose en sus ojos. Solo le pidió que sea su amigo, que le dé momentos y esperanzas, que tome su mano cuando pierda el rumbo, que sea su luz y la acompañe a transitar su interminable camino de soledades .
gracias Anibal
Cuando se encontró al borde del camino; pensó: es el fin, el fin de la angustia, del olvido; el comenzara a recordarme
Sintió que hasta la naturaleza apoyaba su decisión, el cielo parecía caerse sobre ella, el viento que antes acariciaba su rostro la empujaba hacia el vacío. Su carga empezaba a alivianarse, la soledad y el dolor ya no pesaban como minutos antes
Por momentos quería retroceder, pero la locura impulsaba sus pasos al precipicio. Cuando cerró sus ojos para evitar al miedo y dar el último paso su ángel tomo su mano y la aferro contra su pecho, cuando escucho su dulce voz, sintió una paz que la sereno, él seco sus lagrimas, acaricio su rostro, le mostró el cielo dónde sus dos estrellas esperaban por ella iluminando el camino de regreso.
Cuando logro tranquilizarla, tomo un gran libro, lo abrió y le mostró su pasado, donde estaba escrito las veces que estuvo al final del camino; cuando perdió a los que amo, cuando la necesidad la supero, cuando sus metas y sueños se esfumaron, cuando la engañaron, cuando no la amaron. En ese momento ella recordó esas desaventuras, pero fueron tan dolorosas que decidió borrarlas. En ese momento su ángel le dijo. Recordabas todo esto? si pudiste olvidar y empezar de nuevo, solo tienes que volver a borrarlas.
Pero como podía explicarle a su ángel, que esas experiencias que hoy la angustiaban habían sido su mejor historia que estaban marcadas en su alma, en su mente y en su piel, que ese hombre le había regalado sueños, ilusiones y sonrisas, que le había enseñado lo que ninguno de sus olvidos logro el significado del verdadero amor y era por eso que le dolía mas que todos y sangraba como ninguno
Pero solo se quedo en silencio, respirando su paz, salvándose en sus ojos. Solo le pidió que sea su amigo, que le dé momentos y esperanzas, que tome su mano cuando pierda el rumbo, que sea su luz y la acompañe a transitar su interminable camino de soledades .
gracias Anibal