j. rafael garcia balcazar
Poeta adicto al portal
(Ruedas de Tribu)
En madrugadas de antorcha y tibieza
bosques, casi vírgenes, todos se desnudan excitados
la tierra y otras sinuosidades
en su carnaval de primavera
¡irrumpen al nuevo día!
máscaras rítmicas de arcoiris
renuevan el amor a la tierra
emigrantes orgullosos de cavérnicolas raíces
cachorros citadinos, entre la borrasca incolora
se vuelven esteparios lobos, entre los truenos
amantes de la beige espuma y parrilladas entre rocas
lo transhumante y campamentos plenos... de primitiveidad
porque nacieron para ser libres, para explorar su espacio
conquistar su destino
siendo conscientes de ello
dominios de Wotán y su ariado crepúsculo
valerosos como oriundos aborígenes
de Teutonia, Helena, Titlan, la vetusta loba...y Japón
bajo las nubes de guitarra y bajos...instintos
almas potentes...cuerpo glotón
aullan a la luna que parte
con odas y baladas de plata
matinal de las cósmicas horas
...murmullos santos
paradigmas del viento
¡que envidian su rebeldía y camadería!
se cuentan entre sí, como hombres-machos y amazonas
los tatús de sus sentimientos y sesos
sus fobias, sus inocencias, sus malditas verdades
abiertos a lo chido
a ser hermanos
a tomar el atajo inmortal
edén incierto en sus manos
a lo nuevo ya viejo
a nuestra California eterna, de los amantes-cerezas
a lo extraño
aglomeraciones de kinéticas de metal y de humo
dende haya desmadre, sangre, abiertos nervios...violencia
danza, gritos, albures...orgiástica carnalidad
aliados al nácar de inspiración alucinante
¡el terreno ovulado!
que descubren y ensucian, incontenibles y ruidosos potros
corrientes encuerados, sobre playas de cemento y azul
¡qué el bajo incite al amor!
¡qué la batería arritme el espíritu!
¡qué el requinto electrice la vitalidad!
¡enloquezcan a los setentas!
¡que redoble el rugir del viril canto!
que el elástico fono hasta la ignominia estirado
evangelice con voz de dominio...su existencialista protesta.
En madrugadas de antorcha y tibieza
bosques, casi vírgenes, todos se desnudan excitados
la tierra y otras sinuosidades
en su carnaval de primavera
¡irrumpen al nuevo día!
máscaras rítmicas de arcoiris
renuevan el amor a la tierra
emigrantes orgullosos de cavérnicolas raíces
cachorros citadinos, entre la borrasca incolora
se vuelven esteparios lobos, entre los truenos
amantes de la beige espuma y parrilladas entre rocas
lo transhumante y campamentos plenos... de primitiveidad
porque nacieron para ser libres, para explorar su espacio
conquistar su destino
siendo conscientes de ello
dominios de Wotán y su ariado crepúsculo
valerosos como oriundos aborígenes
de Teutonia, Helena, Titlan, la vetusta loba...y Japón
bajo las nubes de guitarra y bajos...instintos
almas potentes...cuerpo glotón
aullan a la luna que parte
con odas y baladas de plata
matinal de las cósmicas horas
...murmullos santos
paradigmas del viento
¡que envidian su rebeldía y camadería!
se cuentan entre sí, como hombres-machos y amazonas
los tatús de sus sentimientos y sesos
sus fobias, sus inocencias, sus malditas verdades
abiertos a lo chido
a ser hermanos
a tomar el atajo inmortal
edén incierto en sus manos
a lo nuevo ya viejo
a nuestra California eterna, de los amantes-cerezas
a lo extraño
aglomeraciones de kinéticas de metal y de humo
dende haya desmadre, sangre, abiertos nervios...violencia
danza, gritos, albures...orgiástica carnalidad
aliados al nácar de inspiración alucinante
¡el terreno ovulado!
que descubren y ensucian, incontenibles y ruidosos potros
corrientes encuerados, sobre playas de cemento y azul
¡qué el bajo incite al amor!
¡qué la batería arritme el espíritu!
¡qué el requinto electrice la vitalidad!
¡enloquezcan a los setentas!
¡que redoble el rugir del viril canto!
que el elástico fono hasta la ignominia estirado
evangelice con voz de dominio...su existencialista protesta.