Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Millones de ángeles en la aurora
escribirán himnos sobre papiro
sencillo homenaje mi gran señora
como testimonio un gran suspiro
En la luz taciturna matutina
por tu rostro tal cual rosa, encarna
resplandor de tus ojos ilumina
mi primera visión en la mañana.
Me despierta tu dulce y tierna voz
despierta mi amor, tu boca me llama
levanto mi cuerpo cual ave veloz
a tu encuentro ya voy, mi dulce amada.
Palabras entonces muy silenciosas
un abrazo calido en nuestra cama
un beso que en nuestras sedientas bocas
realza nuestro amor y lo proclama
escribirán himnos sobre papiro
sencillo homenaje mi gran señora
como testimonio un gran suspiro
En la luz taciturna matutina
por tu rostro tal cual rosa, encarna
resplandor de tus ojos ilumina
mi primera visión en la mañana.
Me despierta tu dulce y tierna voz
despierta mi amor, tu boca me llama
levanto mi cuerpo cual ave veloz
a tu encuentro ya voy, mi dulce amada.
Palabras entonces muy silenciosas
un abrazo calido en nuestra cama
un beso que en nuestras sedientas bocas
realza nuestro amor y lo proclama