Nommo
Poeta veterano en el portal
Hoy toca ponernos cómodos.
Sacar afuera, la lengua kilométrica.
Chupar rincones y resquicios prohibidos.
Pisotear nuestros versos poliédricos.
Aplastando las figuras tridimensionales.
Visitando a las sacerdotisas vestales, de la antigua Roma.
Para revestirlas de majestuosidad y simpleza.
Que nos sirvan jarras de cerveza.
Y poder acariciarlas, con las manos de un simio.
¡ Muchachos ! Habrá danza de los siete velos, en el harén del jeque árabe.
¡ Podemos permitirnos ciertos lujos !
Porque conocemos la satisfacción del amor brujo.
Ése que hace que en las carabelas de Colón, la madera cruja.
De vez en cuándo, por el frecuente uso.
Fuimos agudos, después, rectos y ahora, obtusos. Somos ángulos.
Sacar afuera, la lengua kilométrica.
Chupar rincones y resquicios prohibidos.
Pisotear nuestros versos poliédricos.
Aplastando las figuras tridimensionales.
Visitando a las sacerdotisas vestales, de la antigua Roma.
Para revestirlas de majestuosidad y simpleza.
Que nos sirvan jarras de cerveza.
Y poder acariciarlas, con las manos de un simio.
¡ Muchachos ! Habrá danza de los siete velos, en el harén del jeque árabe.
¡ Podemos permitirnos ciertos lujos !
Porque conocemos la satisfacción del amor brujo.
Ése que hace que en las carabelas de Colón, la madera cruja.
De vez en cuándo, por el frecuente uso.
Fuimos agudos, después, rectos y ahora, obtusos. Somos ángulos.
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