Coronado Smith
Poeta recién llegado
ANGUSTIA SOMBRÍA
En la soledad del descanso
el guerrero pereció,
sin guerra donde guerrear
su enemigo lo venció.
En la agitación de la batalla,
el sabio sobrevivió,
sin papel para escribir,
a la espada se adaptó.
De su elemento natural,
el destino los separó
pero ante la fuerza
prevaleció la razón.
Hoy día, todo aquello,
que daba orden al caos,
se ha vuelto caótico,
vasallaje sin señor.
El sabio ha perdido su sabiduría,
y el guerrero su ardor,
sociedad borreguil
que pasta sin pastor.
Y esa angustia sombría,
que antaño alertaba,
ha entrado en catalepsia,
hoy día está aletargada.
Los hombres mundanos,
de referente hemos sido privados,
por ídolos de diseño
hábilmente reemplazados.
En la soledad del descanso
el guerrero pereció,
sin guerra donde guerrear
su enemigo lo venció.
En la agitación de la batalla,
el sabio sobrevivió,
sin papel para escribir,
a la espada se adaptó.
De su elemento natural,
el destino los separó
pero ante la fuerza
prevaleció la razón.
Hoy día, todo aquello,
que daba orden al caos,
se ha vuelto caótico,
vasallaje sin señor.
El sabio ha perdido su sabiduría,
y el guerrero su ardor,
sociedad borreguil
que pasta sin pastor.
Y esa angustia sombría,
que antaño alertaba,
ha entrado en catalepsia,
hoy día está aletargada.
Los hombres mundanos,
de referente hemos sido privados,
por ídolos de diseño
hábilmente reemplazados.