Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
Anhelos
Quisiera ser la almohada
de tu azabache cabellera,
para estar junto a tus más
íntimos pensamientos;
dotar de alas a tu imaginación
y de acción a tus ensueños,
para colmar de embeleso a
tus sensuales fantasías;
Quisiera ser la sábana que
cubre las delicias de tu esencia
y los pecados non sanctos de
tus exquisitas inquietudes;
ser el viento que envuelva
tus pesares y tristezas,
el lienzo que seque los
diamantes de tu cara;
el compañero de tus
noches de insomnio,
de triunfos y fracasos…
¡de tus días de invierno!
Quisiera ser, quisiera ser,
quisiera ser… ¡el único
y más ferviente de
tus enamorados!
Quisiera ser la almohada
de tu azabache cabellera,
para estar junto a tus más
íntimos pensamientos;
dotar de alas a tu imaginación
y de acción a tus ensueños,
para colmar de embeleso a
tus sensuales fantasías;
Quisiera ser la sábana que
cubre las delicias de tu esencia
y los pecados non sanctos de
tus exquisitas inquietudes;
ser el viento que envuelva
tus pesares y tristezas,
el lienzo que seque los
diamantes de tu cara;
el compañero de tus
noches de insomnio,
de triunfos y fracasos…
¡de tus días de invierno!
Quisiera ser, quisiera ser,
quisiera ser… ¡el único
y más ferviente de
tus enamorados!