Cossette
Poeta recién llegado
Ahí esta ese cuerpo cansado,
Respira agitadamente, desahuciado
Aferrado a las cadenas de su lecho
Provocando llagas dolorosas
que le son imposible sentir.
No sientes, no eres tu
Lastimas al ser creado a similitud
Para demostrar el poder que crees tener
Para demostrar la fuerza que no tienes
Sientes que eres un ser inexpugnable.
Omnipotencia, mi conviccion
Mi coaccion sobre ti Leviatan
Fuerza de las palabras
Que repito, constante y impetuosa
Para que tu espectro
Emigre a su interminable infierno.
Gritas y ries sin interrumpir
Enuncias sin razon en lenguas
Ante mis manifiestos puros
Golpeando y ultrajando un cuerpo
Sin culpa, sin pecado...
Desproporcionas la sustancia
Que te ha albergado
Sin tener la mas minima compasión
Llevado por tu orgullo
Mortificando almas y criaturas
Vuelve a tu eterno abismo
Carga con la cruz de tus lamentos
Da tregua al ser que has poseido
Vuelve a las tinieblas
Y no regreses jamás
Has bebido de tu propia medicina
Has caido en tu propio infierno
Temes de ti mismo
La eterna deidad contempla tus suplicas
Pero no hay perdón.
Respira agitadamente, desahuciado
Aferrado a las cadenas de su lecho
Provocando llagas dolorosas
que le son imposible sentir.
No sientes, no eres tu
Lastimas al ser creado a similitud
Para demostrar el poder que crees tener
Para demostrar la fuerza que no tienes
Sientes que eres un ser inexpugnable.
Omnipotencia, mi conviccion
Mi coaccion sobre ti Leviatan
Fuerza de las palabras
Que repito, constante y impetuosa
Para que tu espectro
Emigre a su interminable infierno.
Gritas y ries sin interrumpir
Enuncias sin razon en lenguas
Ante mis manifiestos puros
Golpeando y ultrajando un cuerpo
Sin culpa, sin pecado...
Desproporcionas la sustancia
Que te ha albergado
Sin tener la mas minima compasión
Llevado por tu orgullo
Mortificando almas y criaturas
Vuelve a tu eterno abismo
Carga con la cruz de tus lamentos
Da tregua al ser que has poseido
Vuelve a las tinieblas
Y no regreses jamás
Has bebido de tu propia medicina
Has caido en tu propio infierno
Temes de ti mismo
La eterna deidad contempla tus suplicas
Pero no hay perdón.