marquelo
Negrito villero
Empiezo por el ojo
en el epicentro mismo que ve todas
las cosas alejándose y perdiendo fundamento de todo color;
la realidad al final es cálida cuando piensas en la sinfonia del abismo.
Una tormenta descarga extremidades eléctricas
y te siembra como una sombra en medio de los ojos fijos del pez
mientras muere en el despreciable aliento del hombre sin cauce
Para qué jugamos a la tómbola del amor
si el dolor siempre gana por más cuerpos que cumplidos
por más campanas que llantos
por más corbatas afiladas,
alineadas delicadamente encima de la sombra que caerá
irremediablemente, en la gravedad, inhalando tu nombre
tus estados financieros, el pan que dejaste de limosna en el sombrero de las ratas
Luego están tus labios
esas mareas de lava
que ennegrecen toda característica impresionista
de van Gogh o la altura babilónica de Toulouse Lautrec
mejor es el silencio proscrito del ingenuo ascético que pensó en coronar un beso.
el cuerpo se dibuja cayendo
como estas palabras inmaduras.
Luego viene toda la carne
desde el cuello hasta el ombligo
desierto árido con falsos tambores
luego te quejas cantándole a dios
mientras desconoces ( o te haces el fantástico mentiroso)
que los golpes no vienen de tus circunstancias
sino del propio corazón que te golpea hasta que te arrepientes en el último golpe y mueres...
Luego tu sexo
y volvemos denuevo a imaginar todo el trabajo
de los carpinteros
y de sus orgasmos a medida
y la policia como siempre hace caso omiso del delito
y se rie de la propia burla.
La jaula se estremece!
se desata un extraño canto...
en el epicentro mismo que ve todas
las cosas alejándose y perdiendo fundamento de todo color;
la realidad al final es cálida cuando piensas en la sinfonia del abismo.
Una tormenta descarga extremidades eléctricas
y te siembra como una sombra en medio de los ojos fijos del pez
mientras muere en el despreciable aliento del hombre sin cauce
Para qué jugamos a la tómbola del amor
si el dolor siempre gana por más cuerpos que cumplidos
por más campanas que llantos
por más corbatas afiladas,
alineadas delicadamente encima de la sombra que caerá
irremediablemente, en la gravedad, inhalando tu nombre
tus estados financieros, el pan que dejaste de limosna en el sombrero de las ratas
Luego están tus labios
esas mareas de lava
que ennegrecen toda característica impresionista
de van Gogh o la altura babilónica de Toulouse Lautrec
mejor es el silencio proscrito del ingenuo ascético que pensó en coronar un beso.
el cuerpo se dibuja cayendo
como estas palabras inmaduras.
Luego viene toda la carne
desde el cuello hasta el ombligo
desierto árido con falsos tambores
luego te quejas cantándole a dios
mientras desconoces ( o te haces el fantástico mentiroso)
que los golpes no vienen de tus circunstancias
sino del propio corazón que te golpea hasta que te arrepientes en el último golpe y mueres...
Luego tu sexo
y volvemos denuevo a imaginar todo el trabajo
de los carpinteros
y de sus orgasmos a medida
y la policia como siempre hace caso omiso del delito
y se rie de la propia burla.
La jaula se estremece!
se desata un extraño canto...
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