orees19
Poeta que considera el portal su segunda casa
el sonido de una noche silenciosa suena
a un ventilador viejo que ha dado ya demasiadas vueltas,
igual que las cabezas de los yonquis que huelen pegamento
tras los edificios ajados como ropa sin planchar
que apenas sobrevivieron a la guerra en los ochentas.
suena a las excusas que se dan para perderse en los montes
suena a las anécdotas que se cuentan una vez y otra
cuando uno añora viajar en caponera
(que incluyen años y monos).
suena a lo que todos saben y nadie se atreve a pronunciar por miedo.
yo también he caminado solo, en silencio, sin que nadie me escuche.
yo también he hurgado en mi cabello
con la luz apagada
buscando la ubicación
del culo del mundo,
sin pronunciar el miedo.
a un ventilador viejo que ha dado ya demasiadas vueltas,
igual que las cabezas de los yonquis que huelen pegamento
tras los edificios ajados como ropa sin planchar
que apenas sobrevivieron a la guerra en los ochentas.
suena a las excusas que se dan para perderse en los montes
suena a las anécdotas que se cuentan una vez y otra
cuando uno añora viajar en caponera
(que incluyen años y monos).
suena a lo que todos saben y nadie se atreve a pronunciar por miedo.
yo también he caminado solo, en silencio, sin que nadie me escuche.
yo también he hurgado en mi cabello
con la luz apagada
buscando la ubicación
del culo del mundo,
sin pronunciar el miedo.