Marco Rosmarine
Poeta recién llegado
Tras la ventana,el repiquetear feliz de las campanas
incita,curioso,al despertar vespertino de mi duermevela.
La noche murió hace ya algunas horas
Demasiada felicidad aguardaban sus calles,
llena de comportamientos artificiales,
atestada de locos que sólo odian la cordura,
o que tal vez se esconden de su natural tristeza.
¡Cúanta felicidad aguardaban sus calles!
Pero la noche moría y ella no estaba
¿Dónde estuviste anoche?
¿Qué fue de los culpables que erigían tu mirada?
¿Y de tu alegre sonrisa?...
Sobra el silencio entre tanto sin sentido,
anoche sobraba tu ausencia
incita,curioso,al despertar vespertino de mi duermevela.
La noche murió hace ya algunas horas
Demasiada felicidad aguardaban sus calles,
llena de comportamientos artificiales,
atestada de locos que sólo odian la cordura,
o que tal vez se esconden de su natural tristeza.
¡Cúanta felicidad aguardaban sus calles!
Pero la noche moría y ella no estaba
¿Dónde estuviste anoche?
¿Qué fue de los culpables que erigían tu mirada?
¿Y de tu alegre sonrisa?...
Sobra el silencio entre tanto sin sentido,
anoche sobraba tu ausencia