infeliz?
Feliz
Quieto,
quieto me elevo.
Me disocio en la luz y en su decadencia.
La luna quejumbrosa va encendiendo su llanto
y yo asisto indulgente al degüello del día.
Asoman tres luceros como puñales,
hay un rumor oscuro de golondrinas,
Dos ruiseñores filtran la luz del soto
para velar la gresca de las chicharras,
Van ladrando los perros al aire inmóvil
y se escapan los niños a sus guaridas.
La luz muere en su lecho, no en mi retina,
tengo fotos del mundo en marcos de plata,
un súbito calor que son dos alas
y un brillo de su amor que me da vida.
Francisco Javier Pérez Atanet
Todos los Derechos Reservados ©
quieto me elevo.
Me disocio en la luz y en su decadencia.
La luna quejumbrosa va encendiendo su llanto
y yo asisto indulgente al degüello del día.
Asoman tres luceros como puñales,
hay un rumor oscuro de golondrinas,
Dos ruiseñores filtran la luz del soto
para velar la gresca de las chicharras,
Van ladrando los perros al aire inmóvil
y se escapan los niños a sus guaridas.
La luz muere en su lecho, no en mi retina,
tengo fotos del mundo en marcos de plata,
un súbito calor que son dos alas
y un brillo de su amor que me da vida.
Francisco Javier Pérez Atanet
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