DeRojas
Poeta recién llegado
Anocheciendo
Es eterno descanso el morir;
cuando la noche oscura
se cierne sobre nuestros párpados
y los monstruos a los que tememos
se vuelven tan reales,
que la razón no distingue.
Los colores vivos se tornan a negro
y Hades susurra dulces palabras
en tu oído, lentamente, despacio,
mientras las manecillas del reloj
repasan tu vida.
Enfrente del tiempo abatido te encuentras,
como caballero sin honor,
un perro sin casa ni dueño,
sin un Dios, ni convicción,
un resto más con nombre
entre mármol y flores.
Es eterno descanso el morir;
cuando la noche oscura
se cierne sobre nuestros párpados
y los monstruos a los que tememos
se vuelven tan reales,
que la razón no distingue.
Los colores vivos se tornan a negro
y Hades susurra dulces palabras
en tu oído, lentamente, despacio,
mientras las manecillas del reloj
repasan tu vida.
Enfrente del tiempo abatido te encuentras,
como caballero sin honor,
un perro sin casa ni dueño,
sin un Dios, ni convicción,
un resto más con nombre
entre mármol y flores.