Efimera
Poeta recién llegado
Y desperté aquella mañana saboreando el crudo y amargo sabor de tu ausencia, atrapada en el recuerdo de aquellos besos que
destilaban dulzura extrañando el suave transitar de tus manos sobre mi
cuerpo inundándome la piel de eternas
caricias que me hacían estremecer,
Me invade el deseo de tenerte una vez más, volver a convertirme en tu dama complaciente y sumisa, esa que iluminaba tu rostro cada mañana con una sonrisa mientras se abotonaba
tu camisa.
Te has convertido en mi añoranza, mis ganas, mis deseos de continuar, en cada recoveco de mi mente estas tú, en cada suspiro anhelante.
Ahora que no estas mi habitación se cunde de silencios, mi cama despierta vacía con sabanas frías, deseo ser dueña del tiempo manejar las manecillas del reloj a mi antojo volver al pasado hasta llegar al minuto exacto en que te perdí ese instante en
el que me volví efímera en tus
pensamientos llegar a aquel rincón de tu mente en el que me difumine hasta desdibujarme de
tus recuerdos convirtiéndome en sombra una mariposa del olvido
destilaban dulzura extrañando el suave transitar de tus manos sobre mi
cuerpo inundándome la piel de eternas
caricias que me hacían estremecer,
Me invade el deseo de tenerte una vez más, volver a convertirme en tu dama complaciente y sumisa, esa que iluminaba tu rostro cada mañana con una sonrisa mientras se abotonaba
tu camisa.
Te has convertido en mi añoranza, mis ganas, mis deseos de continuar, en cada recoveco de mi mente estas tú, en cada suspiro anhelante.
Ahora que no estas mi habitación se cunde de silencios, mi cama despierta vacía con sabanas frías, deseo ser dueña del tiempo manejar las manecillas del reloj a mi antojo volver al pasado hasta llegar al minuto exacto en que te perdí ese instante en
el que me volví efímera en tus
pensamientos llegar a aquel rincón de tu mente en el que me difumine hasta desdibujarme de
tus recuerdos convirtiéndome en sombra una mariposa del olvido