Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
IMAGEN DE LA RED
El tiempo se detuvo por instantes
al cruzar tu mirada con la mía,
lo que querías bien lo conocía:
deseabas que fuéramos amantes.
Entonces nos tomamos de la mano
y juntos emprendimos el camino,
tal que si fuese escrito en el destino
como anida el calor en el verano.
Sobre un lecho de flores nos amamos
al ritmo del trinar de ruiseñores,
testigos de excepción de los amores
a los que, con tesón, nos entregamos.
Hoy se instala en mi vida la añoranza
como vivo recuerdo del pasado,
de ese amor, tan fugaz y apasionado,
anclado en una triste lontananza.
Archivos adjuntos
Última edición: