Alfie Arellano
Poeta recién llegado
Toqué tu piel laminada
mientras reposabas en la cama;
miré tus ojos ardientes
y tus manos frías, como de muerte.
Besé tu larga locura,
tu ignorabas mi persona
pero tu tristeza provocaba,
y acudí a ella, para morder su boca, donde reposaba.
Y tu estabas fría,
tan fría como estas noches
y estas mañanas, tan impía,
tan pérfida y altiva.
Te escribo encerrado,
te recuerdo entre estas cuatro paredes.
Te escribo atado,
y los doctores me dice, que eres pasado.
mientras reposabas en la cama;
miré tus ojos ardientes
y tus manos frías, como de muerte.
Besé tu larga locura,
tu ignorabas mi persona
pero tu tristeza provocaba,
y acudí a ella, para morder su boca, donde reposaba.
Y tu estabas fría,
tan fría como estas noches
y estas mañanas, tan impía,
tan pérfida y altiva.
Te escribo encerrado,
te recuerdo entre estas cuatro paredes.
Te escribo atado,
y los doctores me dice, que eres pasado.