Añoro

Évano

Libre, sin dioses.
Añoro el aire que penetra en mí
y no es jazmín de noche que me aboca
su perfumen de acera y me recorre
el paseo del mar con sus palmeras.

Añoro los pulmones de farolas,
el parar al antojo de las piernas,
a mi cuerpo inclinado en la baranda

observando el rumor de la madera
de un paseo marítimo que va
y viene con la luna entre las olas.

Añoro las arenas enredadas
bajo mis pies de vagabundo y sombra
siseante de siluetas de horizontes.
 
Me gusto la imagen del balcón. Un hombre apoyado en la barandilla mirando, sin más, solo mirando lo que tiene frente a el.

Muy buen poema evanito.
 
Encanto de poema, donde el protagonismo lleva la nostalgia.
Buen trabajo, Évano, gracias por compartir vuestro talento.

Añoro el aire que penetra en mí
y no es jazmín de noche que me aboca
su perfumen de acera y me recorre
el paseo del mar con sus palmeras.

Añoro los pulmones de farolas,
el parar al antojo de las piernas,
a mi cuerpo inclinado en la baranda

observando el rumor de la madera
de un paseo marítimo que va
y viene con la luna entre las olas.

Añoro las arenas enredadas
bajo mis pies de vagabundo y sombra
siseante de siluetas de horizontes.
 
Añoro el aire que penetra en mí
y no es jazmín de noche que me aboca
su perfumen de acera y me recorre
el paseo del mar con sus palmeras.

Añoro los pulmones de farolas,
el parar al antojo de las piernas,
a mi cuerpo inclinado en la baranda

observando el rumor de la madera
de un paseo marítimo que va
y viene con la luna entre las olas.

Añoro las arenas enredadas,
bajo mis pies de vagabundo y sombra
siseante de siluetas de horizontes.
Mis plausos. Perfectos endecasílabos compatibles (propios y sáficos). Cada estrofa, individualmente, en verso blanco, y eso, es harto difícil, sí, es más fácil poetizar con rima que en verso blanco, por lo que tienes mérito. Paralelamente, suenan unos muy estéticos ecos de timbre (en dos o tres ocasiones) producto de la rima entre algunas palabras dispuestas en diferentes estrofas. Todo el conjunto es armonioso, eufónico. El contenido, altamente lírico enmarcado en reminiscencias bucólicas con aderezo de melancolía pincelada en la contemplación interior proyectada hacia el exterior, ese exterior en el que nos imbricamos, saludándolo con alegría sosegada, no eufórica.
Joooooo, me parece que me hice una peli en sunsurrún y technicolor, jajajajajajajajajajaja, pero, amigo mío, eso es lo que ha despertado en mis sensaciones tu extraordinario poema. Todo él, es para enmarcar, pero quiero resaltar un verso como exponente de toda esa belleza y grandeza que integra esas estrofas:

"""y no es jazmín de noche que me aboca""", ........ de antología.

Y dicho esto, me permito una observación:

"""siseante de siluetas de horizontes"". En ese verso, mi oído me dicta: //Si/se/an/te/de/si/lue/tas/deho/ri/zon/tes//, con lo que, según mi oído, habría acento en 7ª y 12 sílabas métricas. Pero es solo mi personal apreciación, que no siento cátedra.

Pero esa pequeñez, esa menudencia, para nada resta hermosura y altura poética al poema.

Un fuerte abrazo, querido amigo.
 
Añoro el aire que penetra en mí
y no es jazmín de noche que me aboca
su perfumen de acera y me recorre
el paseo del mar con sus palmeras.

Añoro los pulmones de farolas,
el parar al antojo de las piernas,
a mi cuerpo inclinado en la baranda

observando el rumor de la madera
de un paseo marítimo que va
y viene con la luna entre las olas.

Añoro las arenas enredadas
bajo mis pies de vagabundo y sombra
siseante de siluetas de horizontes.
Bellos y nostálgicos versos ricos en hermosas y logradas imagenes, muy poéticas, con el mar rugiendo de fondo. Me ha gustado mucho amigo Ëvano. Un abrazo. Paco.
 
Gracias Brise, elenita, Ramipoeta, José Galeote (quizá tenga razón pues no soy ningún maestro, aunque en ese verso jugué con la palabra siseante, con esa unión de vocales que para muchos son una sílaba, esa "ea" con tónica en la "a"). Gracias Paco Valiente.

Os mando un abrazo cordial.
 
Añoro el aire que penetra en mí
y no es jazmín de noche que me aboca
su perfumen de acera y me recorre
el paseo del mar con sus palmeras.

Añoro los pulmones de farolas,
el parar al antojo de las piernas,
a mi cuerpo inclinado en la baranda

observando el rumor de la madera
de un paseo marítimo que va
y viene con la luna entre las olas.

Añoro las arenas enredadas
bajo mis pies de vagabundo y sombra
siseante de siluetas de horizontes.
El sábado me encontré con el mar
y no por casualidad, añoraba su brisa
su abrazo de ola y su mutismo
al verme marchar...
El sábado me congelé en el Cantábrico;)
pero no me importó.
Su poema, compañero,me trae el recuerdo de un instante
que no voy a contar, hoy no...
Qué bien añora usted, señor évano,me ha encantado.
Un beso
 
Última edición:
El sábado me encontré con el mar
y no por casualidad, añoraba su brisa
su abrazo de ola y su mutismo
al verme marchar...
El sábado me congelé en el Cantábrico;)
pero no me importó.
Su poema, compañero,me trae el recuerdo de un instante
que no voy a contar, hoy no...
Qué bien añora usted, señor évano,me ha encantado.
Un beso

Espero que el recuerdo de ese instante sea bueno, Rosario. Ya me contará, que soy muy chismoso y me encanta enterarme de todo.

Fuerte abrazo, compañera.
 

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