epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tremenda farsa es la vida
de egoísmos insaciables,
soberbias imperturbables,
caminos solo de ida.
Mas que sea bienvenida
pues de necios es negarla.
Deseando prolongarla,
más allá de nuestra tumba,
la necedad nos derrumba
al querer petrificarla.
Cuan efímeras que son algunas cosas:
la muerte con guadaña las persigue
y la vida obligada a su desligue
lo envía todo a putrefactas fosas.
Algunas aparentan ser dichosas
mas se esfuman y nada se consigue
pero el tiempo, a pesar de su fustigue,
dura lo que a capullos el ser rosas.
El humano que suma vanidades
solo resta los usos en virtudes
acumulando así calamidades.
Su orgullo, nunca acepta veleidades
y esa muerte ignorando infinitudes
resume sus mentiras y verdades.
de egoísmos insaciables,
soberbias imperturbables,
caminos solo de ida.
Mas que sea bienvenida
pues de necios es negarla.
Deseando prolongarla,
más allá de nuestra tumba,
la necedad nos derrumba
al querer petrificarla.
Cuan efímeras que son algunas cosas:
la muerte con guadaña las persigue
y la vida obligada a su desligue
lo envía todo a putrefactas fosas.
Algunas aparentan ser dichosas
mas se esfuman y nada se consigue
pero el tiempo, a pesar de su fustigue,
dura lo que a capullos el ser rosas.
El humano que suma vanidades
solo resta los usos en virtudes
acumulando así calamidades.
Su orgullo, nunca acepta veleidades
y esa muerte ignorando infinitudes
resume sus mentiras y verdades.
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