GarniK
Poeta fiel al portal
Con la oscura noche en tus ojos despierto
con luz de sol en tus ojos me duermo
es contrariedad del alma por estar contigo
de ser cabeza y pensar en tu ombligo
imperiosa y creciente es esta necesidad
la del marinero que añora la arena y la sal
cuando lejano abriga su destino en destierro
queriendo el calizo camino de retorno tomar
hacia esos muelles de atardeceres genuinos
los de la costa de Francia, con quesos y vinos
respirando la ausencia de tu presencia
extrañando el eco de tus silencios
que lleno con los restos de mis arrestos
con el intento de algunos sonoros versos
que palpitan lentos... ya moribundos
imágenes aparecen turbias difusas revueltas
como rastro en el fango de herradas huellas
del tropel de caballos negros y blancas yeguas
¿cuál es de oro, cuál es de hierro?
y el potro de nosotros su rumbo sigue
encuentro por norte tu intrépido cuerpo
yo sigo mientras y a tientas hacia tus valles
los redescubro en horas nocturnas inquietas
evangelizo tu ermita sagrada mi templo secreto
construyo represas para los ríos de tus ojos
echo al aire las redes para tus besos rojos
desnudo mi rostro al juego de tus libres manos
para las caricias blancas antes de amarnos.
con luz de sol en tus ojos me duermo
es contrariedad del alma por estar contigo
de ser cabeza y pensar en tu ombligo
imperiosa y creciente es esta necesidad
la del marinero que añora la arena y la sal
cuando lejano abriga su destino en destierro
queriendo el calizo camino de retorno tomar
hacia esos muelles de atardeceres genuinos
los de la costa de Francia, con quesos y vinos
respirando la ausencia de tu presencia
extrañando el eco de tus silencios
que lleno con los restos de mis arrestos
con el intento de algunos sonoros versos
que palpitan lentos... ya moribundos
imágenes aparecen turbias difusas revueltas
como rastro en el fango de herradas huellas
del tropel de caballos negros y blancas yeguas
¿cuál es de oro, cuál es de hierro?
y el potro de nosotros su rumbo sigue
encuentro por norte tu intrépido cuerpo
yo sigo mientras y a tientas hacia tus valles
los redescubro en horas nocturnas inquietas
evangelizo tu ermita sagrada mi templo secreto
construyo represas para los ríos de tus ojos
echo al aire las redes para tus besos rojos
desnudo mi rostro al juego de tus libres manos
para las caricias blancas antes de amarnos.
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