JSoriano
Poeta recién llegado
Tus días en celo
y mis noches en vilo
bailan un tango con la madrugada.
Llena mi cuerpo de un aire caliente,
cargado de palabras de amor
y colores pastel,
y duérmete desnuda de nuevo,
antes de que cuente tres.
Rómpeme sin llegar a nada,
y deja que la noche compre sombras
en las esquinas más animales,
donde la ciudad comienza a respirar
y a tragarse derrotas,
lejos de los dos.
Las estatuas ecuestres saldrán cabalagando
y antes de que cuente tres
habrás desaparecido a través de mi espejo,
montada en un Babieca nocturno
porque mis sábanas tristes
no saben de azul.
Cubriré de pétalos los relojes,
a dos y cincuenta y siete de la nada,
y te habrás vestido de noche,
dejándome solo,
soñando contigo,
antes de que cuente tres.
y mis noches en vilo
bailan un tango con la madrugada.
Llena mi cuerpo de un aire caliente,
cargado de palabras de amor
y colores pastel,
y duérmete desnuda de nuevo,
antes de que cuente tres.
Rómpeme sin llegar a nada,
y deja que la noche compre sombras
en las esquinas más animales,
donde la ciudad comienza a respirar
y a tragarse derrotas,
lejos de los dos.
Las estatuas ecuestres saldrán cabalagando
y antes de que cuente tres
habrás desaparecido a través de mi espejo,
montada en un Babieca nocturno
porque mis sábanas tristes
no saben de azul.
Cubriré de pétalos los relojes,
a dos y cincuenta y siete de la nada,
y te habrás vestido de noche,
dejándome solo,
soñando contigo,
antes de que cuente tres.