En la quietud de la noche apareces en mis sueños,
Tu voz penetra mi piel y el azul se torna negro.
La luna cae sobre el mar,
ya no hay cantos que escuchar.
Sólo el espíritu libre que mañana nacerá.
Acuéstate junto a mí que el alba ya llegará,
los mundos por recorrer se están preparando ya.