Sergi Siré
Poeta asiduo al portal
No encuentro el mechero
con que encender la más de mil velas
que derramen cera perfumada por la sala.
He encendido varias veces
las luces del baño y me he mirado
el nudo de la corbata bien atado.
Nunca pensé que vinieras
jamás soñé tan bella velada
que es antesala del resto de nuestras vidas.
He contratado a la Luna
para que bailé para nosotros
en esta noche cristalina
uno de sus tangos predilectos.
Algo me dice que no huirás
que me guiñarás un ojito
y nada volverá a ser como antes.
Retiro las cortinas de confusiones
y pesimistas reflexiones
para mirar por mi venta
por si te veo pasar por mi portal.
Algo en el horno huele a ternura,
prometí plantarte un bosque
espero que basten las roas que coloqué en la mesa.
The Doors tocarán para nosotros,
amigos dopados de amor,
en directo desde mi minicadena.
No tengo mucho dinero, apenas monedas
la cartera se muere de pena
pero tendré a una Reina en mi mesa.
Lamento todo lo sucedido
perdoname estos años de ignorancia
el espejo te dirá quién es aquí la más bella.
Las luces a media asta ondean
la mesa y las copas de vino
no es un reserva, pero es lo que tengo.
Calientan la hoguera para el aquelarre
de brujas caprichosas perjurando
un amor y una cena que te hechize.
No tengo nada, soy lo que ves,
quiero engañarte, quiero desearte
Quiero que te sientas preciosa.
Bebámonos la vida a porrón
bailemos un agarrado,
juguemos a los médicos, mi amor.
Dame la llave de tus pasiones,
déjame servirte el postre,
tiemblo y me entran los calores.
Creo reconocer el sonido de tu motor,
debes estar aparcando cerca
pronto estarás cruzando esa puerta.
Mágica y radiante,
perenne e insultante.
Confuso y desconsolado.
Embustero y delicado.
Suena el timbre como una viola.
Todo está listo, no falta nada.
Sobre el mantel platos y confesiones.
Un mendigo cocinó sus migajas
para recuperarte.
Un fracasado que compró bellas tinajas
para la antesala del resto de nuestras vidas.
con que encender la más de mil velas
que derramen cera perfumada por la sala.
He encendido varias veces
las luces del baño y me he mirado
el nudo de la corbata bien atado.
Nunca pensé que vinieras
jamás soñé tan bella velada
que es antesala del resto de nuestras vidas.
He contratado a la Luna
para que bailé para nosotros
en esta noche cristalina
uno de sus tangos predilectos.
Algo me dice que no huirás
que me guiñarás un ojito
y nada volverá a ser como antes.
Retiro las cortinas de confusiones
y pesimistas reflexiones
para mirar por mi venta
por si te veo pasar por mi portal.
Algo en el horno huele a ternura,
prometí plantarte un bosque
espero que basten las roas que coloqué en la mesa.
The Doors tocarán para nosotros,
amigos dopados de amor,
en directo desde mi minicadena.
No tengo mucho dinero, apenas monedas
la cartera se muere de pena
pero tendré a una Reina en mi mesa.
Lamento todo lo sucedido
perdoname estos años de ignorancia
el espejo te dirá quién es aquí la más bella.
Las luces a media asta ondean
la mesa y las copas de vino
no es un reserva, pero es lo que tengo.
Calientan la hoguera para el aquelarre
de brujas caprichosas perjurando
un amor y una cena que te hechize.
No tengo nada, soy lo que ves,
quiero engañarte, quiero desearte
Quiero que te sientas preciosa.
Bebámonos la vida a porrón
bailemos un agarrado,
juguemos a los médicos, mi amor.
Dame la llave de tus pasiones,
déjame servirte el postre,
tiemblo y me entran los calores.
Creo reconocer el sonido de tu motor,
debes estar aparcando cerca
pronto estarás cruzando esa puerta.
Mágica y radiante,
perenne e insultante.
Confuso y desconsolado.
Embustero y delicado.
Suena el timbre como una viola.
Todo está listo, no falta nada.
Sobre el mantel platos y confesiones.
Un mendigo cocinó sus migajas
para recuperarte.
Un fracasado que compró bellas tinajas
para la antesala del resto de nuestras vidas.