BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Creyéndome peor que cualquiera,
y alucinando de mentecato como ratón
de laboratorio, me encuentro en mis circunstancias,
leyéndole la cartilla al gato. Ya que en mi cárcel,
por mucho tiempo he de estar, que Dios me asista,
y me procure un animal exótico, de compañía.
Puede ser una exuberante mujer, o una jirafa,
el caso es que cumpla ciertos requisitos fijos.
A saber, que me haga los mandados, punto uno;
y que no se quede con los cuartos, punto dos.
Que me suba por el ascensor de los ancianos,
que es donde más se corre, y punto cuatro,
que no me haga mear dentro de una cafetera,
cosa moderna pero ilógica.
Creyéndome mejor que cualquiera, al final
de este poema he llegado, y quebrando las leyes
de la física, he creado una poesía anti retórica-.
©
y alucinando de mentecato como ratón
de laboratorio, me encuentro en mis circunstancias,
leyéndole la cartilla al gato. Ya que en mi cárcel,
por mucho tiempo he de estar, que Dios me asista,
y me procure un animal exótico, de compañía.
Puede ser una exuberante mujer, o una jirafa,
el caso es que cumpla ciertos requisitos fijos.
A saber, que me haga los mandados, punto uno;
y que no se quede con los cuartos, punto dos.
Que me suba por el ascensor de los ancianos,
que es donde más se corre, y punto cuatro,
que no me haga mear dentro de una cafetera,
cosa moderna pero ilógica.
Creyéndome mejor que cualquiera, al final
de este poema he llegado, y quebrando las leyes
de la física, he creado una poesía anti retórica-.
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